Santa Rosa (2b) – A 10 días del cierre de listas, desde la oposición empiezan a cerrar los acuerdos y le ponen pimienta al puré. La rosca quema, y en una elección clave para la historia moderna que marca a la pampeanidad, elegir bien puede ser o no, un factor determinante al final de cuentas. Con un candidato pronunciado, conocido y ya direccionado como lo es Daniel Kroneberger, quien apunta ciegamente a la Gobernación, el radicalismo pone la fichas en la conducción provincial. Pero los socios no quieren machacarse y reducirse a una simple vicegobernación. ¿Cuál es la jugada sabrosa que prepara el PRO? Quedarse con las dos ciudades más importante de la llanura pampa: Ardohain a Santa Rosa y la bomba, Martín Maquieyra buscaría General Pico.
El movimiento de fichas será esencial para JxC que buscará mantener la armonía en una elección pujante, que promete ir voto a voto y podría ser histórica en la historia moderna de La Pampa. El radicalismo tiene más que claro el camino a allanar: la conducción de la Provincia. Para eso, primero se debe arreglar con el PRO. No mueve el mayor caudal de votos de la Provincia, ni siquiera de la alianza opositora, pero es clave para un hipotético triunfo ante el PJ pampa. Es una de las patas importantes de la mesa.

Tierno se rehusó a ser parte de la alianza. Los «halcones», como llamaron a los Bertone y compañía, sin posición favorable como para pelear espacios determinantes, llamase lugares de conducción. Los que parten y reparten, se quedan con la mejor parte. Era claro, el macrismo y el radicalismo son el sostén de Juntos por el Cambio y, como la tradición política manda, serán ellos los que diluciden los lugares en las listas que competirán en La Pampa, en busca de arrebatarle el poder el peronismo que conduce desde el retorno de la democracia.
Hay una fija y no se moverá: Kroneberger irá a la Gobernación. Hizo la tarea, allanó el camino de la candidatura, se muestra fuerte. No lo baja nadie. No se descarta que Martín Berhongaray se presente, aunque pinta difícil imponerse al «Ruso». Desde el centenario partido descuentan que el candidato será el ex intendente de Colonia Barón y actual senador nacional.
A todo esto… ¿Cómo queda el PRO?
A simple vista, parece perder. Nada de eso. Si lees la letra chica, la jugada que se maquina desde dentro del partido es quedarse con las intendencias más importante de toda La Pampa. Martín Ardohain ya avisó que irá por Santa Rosa y buscará arrebatarle la intendencia a Luciano di Nápoli. Pero el gran bombazo es Martín Maquieyra a Pico. En estricto off hacia dosbases, las fuentes confirmaron «es casi un hecho». De esta manera, el diputado nacional de 34 años por cumplir su segundo mandato en el Congreso, iría por su revancha en el norte provincial, donde se quedó a las puertas de la victoria en 2019, tras una gran elección de la actual jefa comunal, Fernanda Alonso, bastión del peronismo vernáculo, que ejerce predominancia en la ciudad condal del Barba.

El negocio es redondo para el PRO, que sabe que las encuestas a nivel Provincia favorece al radicalismo, por escándalo, pero que bien conoce la realidad del centenario partido en ambas ciudades, donde no tiene figuras de gran peso para competir mano a mano.
En Santa Rosa, los nombres de Federico «Colo» Roitman y Francisco Torroba, quien ya conoce la intendencia, son quienes aspiran a ganar la interna, aunque este último no arrimaría. Ardohain ganaría cómodamente ante los primeros dos contrincantes. Con Torroba, la suerte podría cambiar, pero desde el radicalismo sostienen que es difícil que se candidatee.
En cuanto a General Pico, los nombres fuertes son Guillermo Coppo, también lanzado, e incluso mencionan a Juan Carlos Passo de la línea morada, que en algún momento anunció que iría por la Gobernación, pero podría reducirse al norte pampeano, con orientación piquense.





