Santa Rosa (2b) -A casi seis meses del femicidio de Agustina Fernández en Cipolletti, Río Negro, en las últimas horas la causa dio un sorpresivo giro con la detención de Pablo Parra, amigo de la víctima y la última persona que la vio con vida.
Tras la aprehensión, este viernes una jueza dictó la prisión preventiva para el sospechoso. Pablo Parra, amigo y vecino de la joven, está acusado ahora de ser el presunto autor del femicidio de la joven estudiante de medicina.
Fernández era oriunda de La Pampa y fue asesinada a golpes en julio pasado en la ciudad rionegrina de Cipolletti, en un departamento vecino dentro del edificio en que vivía.
Luego de varios meses siguiendo varias líneas de investigación, la fiscalía cambió el relato y aseguró en una audiencia que el ahora imputado asesinó a Agustina porque estaba “obsesionado” con ella y reveló que su ADN apareció en un trozo de tela hallado en el sitio por donde ingresó el homicida a la escena del crimen.
La detención de Parra representa un verdadero giro en la causa, dado que en la escena del crimen se habían hallado rastros genéticos de un hombre y resultó negativa la comparación con el perfil del ahora acusado. El estudio, cuyo resultado fue difundido el 4 de agosto, era la última novedad significativa del caso hasta la actualidad.





