Santa Rosa (2b) – Desde el PRO La Pampa aseguraron que el diputado Martín Maquieyra no se bajó de la posibilidad de ser candidato a gobernador de La Pampa. El propio dirigente aseguró hace poco que “el año pasado tuve que ceder mis aspiraciones, en esta elección lo razonable sería que me acompañen a mí”.
Lo único cierto es que arde la interna, pero desde lejos. Desde el radicalismo no quieren ceder la posibilidad se encabezar una fórmula de gobierno y alimentan esa idea con versiones cercanas a la fecha de vencimiento, para no decirles pescado podrido.
Si bien las informaciones llegan fundamentadas a la redacción, es sólo apariencia. El núcleo duro del PRO se alinea tras la decisión de Maquieyra de ser candidato a gobernador, no de porfiado sino por un razonamiento basado en la estrategia desarrollada en la anterior elección, que buenos resultados le dio a Juntos por el Cambio.
“El año pasado tuve que ceder mis aspiraciones, en esta elección lo razonable sería que me acompañen a mí”. Expresó hace poco Maquieyra en declaraciones a Infopico.
“Yo creo en las fórmulas mixtas, el año pasado ganamos las elecciones de esa forma. Es lo que el electorado busca en Juntos Por el Cambio y estamos armando en cada localidad esa misma impronta”, expresó el diputado nacional.
Sin embargo, se mostró abierto a discutir esa postura con sus socios electorales, sea en una mesa de diálogo como en una elección interna.
“Tenemos que llevar los mejores candidatos y buscar el consenso, la unidad es lo principal, pero si eso no se puede no hay que tenerle miedo de las internas”, consideró el dirigente piquense.
El problema radica, justamente, en los radicales, quienes solo en el hecho de escribirlos en plural ya de una sensación de internas. Los nombres que se reproducen para posibles candidaturas tienen la boina puesta, sean para provincia o Santa Rosa, mientras que el PRO mantiene la línea establecida desde antes incluso que se definiera el desdoblamiento de las elecciones. Maquieyra gobernador, Ardohain intendente, la reelección de los pueblos que se gobiernan, y sumar más diputados.
No es la primera vez que se intenta instalar una idea del radicalismo que encabeza y el PRO que acompañe. El globo de ensayo que fue la fórmula Kroneberger – Marita Mac Allister sumó espacio en redes y minutos en algunas radios, cuando ya Maquieyra había instalado su decisión de ir por la gobernación.
Esa intención de plantar a una mujer del Pro en la vicegobernación no hizo más que desnudar la dificultad del radicalismo para proponer una figura femenina para acompañar a Maquieyra.
No hay que olvidarse que las Mujeres radicales debieron hacer una línea interna dentro del partido para ser escuchadas. Además, hoy la ley de Cupo impone la alternación de hombre-mujer en las fórmulas.
En síntesis, los problemas del radicalismo para definirse internamente intenta trasladarlos al PRO. Quieren hacer una interna de la coalición, lo que una disputa con boinas.





