Y se viene la segunda: Piden Juicio Político para Rosatti por encubrir a un represor

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Buenos Aires (2b) – Una sobreviviente de la dictadura militar pidió juicio político al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, por encubrimiento a un torturador durante su cargo en la intendencia de la municipalidad de Santa Fe en los 90.

Según trascendió, la sobreviviente le había relatado al entonces intendente Rosatti sobre los abusos y torturas que sufrió del empleado municipal, que en la dictadura formó parte de un grupo de tareas. Aunque aseguró que «se iba encargar del tema», el intendente y ahora titular de la Corte lo mantuvo en el puesto.

En este marco, ahora la sobreviviente pidió la apertura de un procedimiento en la Cámara de Diputados de la Nación para investigar los hechos denunciados de “mal desempeño” y de probarse, sancionar con la destitución a Rosatti.»

Amparada en el Art. 14 de la Constitución Nacional y en ejercicio del derecho de peticionar vengo a presentar solicitud de Juicio Político al Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Horacio Daniel Rosatti, en razón de los hechos que a continuación denuncio, de los que se desprendería que ha incurrido en la causal de “mal desempeño” en sus funciones de conformidad con lo previsto en el Artículo 53 de la Constitución Nacional», comienza el documento al que accedió el medio El Destape.

Encubrimiento a un represor
Patricia Indiana Isasa es una sobreviviente de la última dictadura militar. Cuando tenía 16 años fue secuestrada por la policía local que ingresó a su casa Santa Fe natal para trasladarla a un «campo de concentración». Allí sufrió torturas y fue abusada sexualmente. Uno de los torturadores era Eduardo Alberto «El Curro» Ramos.

«El 30 de Julio de 1976, era mi último día de vacaciones de Julio, estaba en cama, porque tenía rubeola, cuando una ‘patota de hombres armados’ entro a mi casa, destrozando todo a su paso, y me arrancaron de la cama, de mi casa, de mi mamá, de mi vida cotidiana, para llevarme al infierno de los Campos de concentración que padecí dos años y medio. Tenía 16 años recién cumplidos. El Sr. Ramos integraba la Patota que me secuestró», relató

Cuando Indiana Isasa se entera en 1998 que su torturador era empleado municipal pidió una entrevista con el intendente local, en ese entonces Rosatti, a quien le contó su testimonio. Rosatti le dijo que «se iba a encargar del tema» pero, según la denunciante, «con el tiempo comprobé que no hizo nada, ni siquiera abrió un sumario administrativo, para verificar los hechos por mi denunciados con documentación en mano». Además de esto, Ramos tenía antecedentes delictivos que Rosatti conocía porque eran públicos y aún así «lo encubrió, manteniéndole el trabajo en la Municipalidad».

La banda de los policías
Ramos había sido exonerado de la Policía Santafesina luego de ser condenado en 1977 a dieciséis años de prisión acusado de integrar «una banda de policías que asolaba la ciudad con robos y abusos”. La denunciante relató que le llevó una copia a Rosatti que confirmaba que Ramos Campagnolo estaba empleado en la Municipalidad de Santa Fe, violando las Leyes que rigen el ordenamiento político administrativo que indica que no puede ser empleado «el que hubiera sido exonerado en cualquier dependencia de la Nación, de las Provincias o de las Municipalidades y Comunas, hasta tanto no fuera rehabilitado» ni quién «hubiera sufrido condena por hecho doloso». Aún con esta documentación, Rosatti mantuvo a Ramos en la administración municipal.

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