General Pico (2b Norte) – A días de las elecciones, los municipales de Pico lanzaron un paro ilegal y con fuerte condimento político. Bloquearon el Corralón y hasta ahora desconocieron la convocatoria a conciliación obligatoria de la Secretaría de Trabajo. Dos gremios se despegaron y uno acompaña a los trabajadores, mientras que empleados referentes de agrupaciones políticas fogonean la medida: un tiernista de portero y un libertario que alimenta el fuego.
El punto de conflicto es el sistema de subrogancias, que supuestamente impide a los trabajadores que las desarrollan seguir escalando en las categorías, tema que habría quedado pendiente de discusión cuando se firmó el nuevo Estatuto Municipal, a fines del 2020, y desde entonces no se cerró y los empleados entendieron que la semana de elecciones era el momento oportuno para presionar con una medida de fuerza.
Sin previo aviso a la Secretaría de Trabajo, los empleados del Corralón celebraron esta mañana una asamblea donde decidieron ir al paro y bloquear las instalaciones para impedir que salgan máquinas del lugar. Ante esta postura, el SOEM y UPCN se desentendieron y respaldaron a sus afiliados, mientras que en el lugar quedó alentando la secretaria general de ATE Pico, María Ester Campos.
Desde hace tiempo autoridades municipales y gremialistas vienen manteniendo reuniones por el reclamo, pero hasta el momento no hubo definiciones, aunque sí se había establecido que la única forma de dar respuesta era revisar y reformar algunos artículos del Estatuto. En ese punto quedó el debate los últimos días de la semana pasada y este martes los trabajadores bloquear el Corralón.
Fue al menos llamativo el papel que jugaron a la hora de paralizar las actividades algunos empleados municipales, otorgándole al reclamo un claro tinte político a cinco días de las elecciones.
Según confirmó 2b, un candidato a concejal del tiernismo fue el encargado de cerrar el portón de ingreso al Corralón para impedir que otros compañeros salgan a cumplir tareas. Al mismo tiempo, en fotos se pudo ver a otro empleado del Corralón, identificado con el grupo de referentes libertarios de Milei, a punto de quemar una remera de campaña con la leyenda “Fernanda Alonso intendenta”.
Sobre el mediodía la Secretaría de Trabajo confirmó que se trata de un paro ilegal, convocó a una conciliación obligatoria y obligó a desistir de cualquier medida de fuerza por el término de 15 días, plazo para que las partes vuelvan a sentarse a una mesa para negociar. Durante la tarde, un grupo menor de trabajadores resistió la orden y aguardaban una nueva asamblea, a realizarse el miércoles por la mañana, para decidir si continúan o no con la protesta.





