Hora de mirarse a los ojos: La oposición se reconfigura; el análisis electoral y la queja al PRO por dejar escapar Pico

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Santa Rosa (2b) – La Pampa vuelve a firmar con su sello más distintivo, bajo el nombre que más le gusta: el Frejupa. El histórico PJ pampeano volvió a sacar la carrocería, y si bien no fue todo color de rosa, le alcanzó para quedarse con una elección que, a priori, parecía menos disputada. Ahora la tranquilidad la tiene Ziliotto, jugó su rol de armador y le salió. Obtuvo victorias claves en las ciudades más grande de la Provincia, hizo una notable campaña en General Acha -donde Sabarots rompió las urnas a su favor, y el llamativo corte de boleta se hizo notar-. Juntos por el Cambio, de enorme elección, saboreó las mieles del Ejecutivo pero no logró degustarlas. Quedó 5 puntos abajo en la mejor elección provincial desde la vuelta de la democracia. Ahora se reconfigura el liderazgo opositor. Las certezas y las dudas.

La Pampa remarcó en las urnas su sello distintivo y volvió a dar el mensaje: la Provincia es peronista. El ahora reelecto gobernador Sergio Ziliotto jugó sus cartas y logró una victoria importante, pero no tan holgada como se esperaba. En la previa, dosbases había anticipado una distancia real de 7 puntos. Caras largas, y otras sonriendo. El vaticinio, cierto, no fue correcto, puesto a que el recorte fue más ajustado: poco más de 5 puntos.

Ziliotto y Di Nápoli, triunfantes en su ingreso a la conferencia de anoche

No obstante, la denominada «madre de las batallas» fue el punto de inflexión. Torroba no pudo vencer la tendencia y el perfil político de Luciano di Nápoli, quien auguró que «se ganó una elección teniendo en frente a 3 dirigentes políticos de peso en Santa Rosa». ¿Copete le dio la Provincia a Ziliotto? Es el análisis que se piensa puertas adentro del Comité Provincia. 

JxC: las discusiones que se vendrán

La elección reconfiguró un escenario interno, donde claramente hay un gran beneficiado: Martín Berhongaray. El hijo de Pacheco mostrará credenciales, y ¿quién le dirá que no? El radicalismo hizo una campaña histórica: a 5 puntos de Provincia y le arrebató la mayoría automática al PJ en la Legislatura (incluso, por momento, lo igualó en cantidad de escaños).

Pero para analizar ganadores y perdedores de la interna, uno debe remontarse al 22 de diciembre de 2022, cuando se cerraban las listas de cara a las internas. Ese día, el radicalismo casi queda sin candidato. Con especulaciones, armados de listas que iban y venían, y finalmente un candidato que «no estaba enterado» de que se lanzaría. Luego de que Kroneberger se diera de baja, Berhongaray fue la figura resonante. El clima era raro, y hasta se dice que los cierres no se dieron como hubiese gustado al actual diputado. Finalmente, la Junta Electoral partidaria dio una semana más para corregir cambios y solucionar disyuntivas. Berhongaray fue el candidato, casi como una obligación para no dejar a la UCR sin nombre para la Gobernación, y ya tenía opositor en frente.

Berhongaray hizo una gran elección pero no le alcanzó

Maquieyra… ¿uno de los apuntados?

El PRO también firmó una buena elección en el interior, pero no alcanzó. El mapa indica que 25 de Mayo fue una de los arrebatos del Partido Republicano. No obstante, hay un sentimiento de desazón por la elección en General Pico. Incluso los medios nacionales ya titulaban: «El peronismo retuvo La Pampa gracias a que el candidato del PRO no quiso ir de intendente». Se especula -nunca lo sabremos- que Kroneberger se bajó por la precandidatura de Maquieyra. No hubo lugar para las negociaciones. El hombre del PRO aspiraba a la gobernación y el impulso del larretismo emergente de diciembre del 22′ lo metió en la discusión de Juntos. Berhongaray le terminó ganando 60-40 una interna zonza, aburrida y con poca participación en la Provincia. Ahora, la queja viene por allí. Afirman «los que saben» que Maquieyra era el idóneo para ganar Pico. Los números lo alentaban, y fueron esos mismos números lo que lo envalentonaron y lanzaron a la Provincia. Dentro de JxC creen -tanto UCR como PRO-, que Maquieyra en Pico hubiera arrebatado el cetro peronista por excelencia, y hubiera conducido así a una victoria en la Provincia. Sin dejar de mencionar que esa es «la mejor propaganda» de cara el 27.

12 de febrero. Maquieyra en el Comité Provincia reconociendo el triunfo radical

¿Y Torroba?: El The Last Dance que no pudo ser

A decir verdad, no le alcanzó pero a Di Nápoli no le sobró. 4 puntos separan al radical del camporista, pero a medida que los cómputos avanzaban, la diferencia no dilataba: «no alcanza», había reconocido el candidato opositor. Torroba encaró una elección, promovió el «voto a voto», se instaló el corte de boleta como opción fundamental para arrebatarle la capital a La Cámpora, a pesar de un eventual triunfo justicialista en la Provincia.

Al actual jefe de bloque de diputados le llegaba la hora de ver su peso político en la cual, supuestamente, fue su última elección. Ya lo había mencionado antes a la militancia. Pero deja legado: su hijo Javier Torroba ingresa como el quinto diputado de JxC.

No obstante, el «The Last Dance» no pudo ser para el radical que supo gobernar la capital, y jugó esa carta ante los vecinos. La diferencia fue irremontable. Ahora toca armar desde la tranquilidad de haber dado una gran elección. Su nombre la dio: los 4 puntos de distancia con el PJ en la intendencia, no se comparan con los 11 de diferencia que hubo entre Ziliotto y Berhongaray en la capital pampeana.

 

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