Buenos Aires (2b) – La Aduana impuso una multa millonaria a Vicentin por subfacturación y triangulación de exportaciones antes de su concurso. La cerealera apelará la decisión y afirma que es un tema técnico; en este sentido, la empresa sostiene que la sanción se basa en una interpretación errónea de las operaciones objetadas.
Vicentin se encuentra en un momento delicado debido a su concurso de acreedores y la presentación de un posible plan de pagos a sus acreedores. Además, la propiedad de la empresa ha pasado a manos extranjeras, incluyendo la participación de BlackRock a través de Glencore. La situación se complica con esta nueva multa impuesta por la Aduana.
Estos últimos aplicaron multas por 4.600 millones de pesos y fue realizada por el organismo que conduce Guillermo Michel en base a operaciones detectadas en las sduanas de San Lorenzo, Rosario, Bahía Blanca y Necochea con destino a distintos países, pero facturando sus operaciones a su filial en Uruguay.
En respuesta, voceros de Vicentín rechazaron las acusaciones y explicaron: «La sucursal de Uruguay existe desde el año 2000, siempre se hizo el mismo procedimiento y nunca hasta ahora se lo había objetado (…) todas las ganancias de Uruguay, por tratarse de una filial, tributan en la Argentina, de manera que nunca se dejó de pagar ningún derecho de exportación».





