Santa Rosa (2b) – Este martes comienza en la Legislatura el debate por la Ley de Coparticipación, el caballito político del gobernador Sergio Ziliotto que busca modificar la normativa vigente desde 1988. Hay intendentes que avalaron notablemente la nueva modificación, en tantos, otros disconformes. En esa línea se para de frente el santarroseño Luciano di Nápoli que no buscará entorpecer la aprobación, sino darle más modificaciones a la misma ante la disconformidad del equipo de gestión de la capital pampeana.
Hablamos de la Ley Ziliotto, su ley política, su caballito en la gestión. La ley de Coparticipación no se movió ni un centímetro de donde está desde 1988, año en que la Legislatura provincial la sancionó.
En sintonía con amplia cantidad de intendentes, tanto oficialistas como opositores, Ziliotto manda a sus alfiles a pelearla dentro de la Cámara de Diputados, con la compañía y trabajo fino del vicegobernador Mariano Fernández, neto representante de Convergencia.
El consenso fue necesario y es un rumbo a seguir desde el segundo mandato de Ziliotto que todavía ni siquiera inició pero que ya arrima con otro tinte político a cuando inició en 2019 -entonces apañado y bajo el ala de Carlos Verna-.
No obstante, hay un pequeño número de intendentes que discuten la nueva modificación de la ley de Coparticipación. No es nada menor si se tiene en cuenta que ese grupo pequeño concentra al jefe comunal de la ciudad más grande de la provincia.
Luciano di Nápoli buscará los acuerdos no para entorpecer la aprobación de la ley que prevé el ingreso de un nuevo Fondo para las localidades de aproximadamente 3.000 millones de pesos, sino darle reformas estructurales en función del índice de coparticipación de acuerdo al número de habitantes de las localidades, algo que quedó obsoleto y dejó expuesto a Santa Rosa ante el exponente crecimiento poblacional de las últimas 3 décadas.





