Buenos Aires (2b) – La interna en Juntos por el Cambio vuelve a calentarse luego de que la exgobernadora de Cambiemos, Maria Eugenia Vidal, diera su apoyo a la precandidatura de Horacio Rodríguez Larreta. Al igual que Vidal, el diputado radical Facundo Manes, también se jugó en la interna y le dio la espalda a los «halcones».
En ese marco, la precandidata a presidente Patricia Bullrich se refirió a los respaldos de los mencionados dirigentes, y los minimizó: «son dos votos».
Las declaraciones de la ex ministra de Seguridad se dieron durante una recorrida de campaña por Olavarría, donde, tras su filosa respuesta, los dirigentes y militantes del lugar, la aplaudieron.
“¿Se siente traicionada?”, le consultaron a Bullrich en medio de una improvisada conferencia de prensa. “No, son dos votos, nuestra decisión es estar con la gente y vamos a ganar por más de dos votos, estamos tranquilos”, respondió la líder de los “halcones”.
Los apoyos que sumó Rodríguez Larreta en las últimas horas, especialmente el de la diputada nacional Vidal, elevaron la tensión en la interna de Juntos por el Cambio. El propio ex presidente Mauricio Macri abandonó la neutralidad que había cultivado en las últimas semanas y criticó a la ex gobernadora al plantear que había desdibujado su perfil político. También hubo fuertes expresiones de Juan Pablo Arenaza y de un dirigente hasta hoy cercano a Vidal, Cristian Ritondo.
El jefe de Gobierno porteño evitó por ahora contestar las críticas de su ex jefe político. Ayer, cuando las declaraciones de Macri habían llegado a la mayoría de los medios nacionales, el alcalde porteño reunió a su mesa chica en una de sus oficinas.
“No entremos en esa”, sugirió uno de los dirigentes que frecuenta a Larreta. “Nosotros sigamos con nuestra línea. No confrontamos ni hablamos de los otros. Es un tema de él (por Macri)”, insistió otro de sus colaboradores. El jefe de Gobierno quería unificar criterio y evaluar con su mesa política una respuesta ante los dichos del ex Presidente. Buscaba sentirse seguro. Su táctica fue, como siempre, eludir una confrontación directa y capitalizar el respaldo de Vidal. “Para mí es un orgullo seguir trabajando, como hace 27 años, junto a María Eugenia”, manifestó el jefe de Gobierno más tarde en una entrevista televisiva.





