General Pico (2b Norte) – La decisión del gobernador Ziliotto de postular a la fiscal piquense Verónica Campo como reemplazante de Elena Fresco en el Superior Tribunal de Justicia ya hace ruido en algunos sectores, sobre todo políticos de la oposición, aunque son muchos los factores a analizar a la hora de entender por qué más allá de las suspicacias.
La primera sorprendida fue la propia protagonista, según lo admitió en nota con 2b, aunque fue el mismísimo gobernador quien ratificó haberla elegido por tratarse de una persona joven, para ocupar un lugar en el máximo tribunal en sintonía con la renovación generacional que desde hace algunos años se impuso en la justicia pampeana.
A la fiscal piquense seguramente en las próximas semanas se le achacará la portación de apellido para llegar al cargo. Aunque la lógica indicaría bucear en su desempeño y allí, quienes caminan por los Tribunales de Pico, conocen de su capacidad de trabajo al frente de una de las Fiscalías más complejas, la de Delitos contra la Propiedad, siendo una pieza clave en el Ministerio Público norteño.
En la misma línea, con el fin de chequear, cualquier ciudadano puede acceder desde la web a la agenda pública de audiencias programadas, donde podrá confirmar la cantidad y complejidad de casos que lleva adelante la mencionada funcionaria. Y, si de jurisdicciones se pretende discutir para llegar a merecimientos, la misma agenda durante años y desde la puesta en marcha del nuevo sistema penal acusatorio, estableció una clara diferencia en casos tramitados y resueltos en Pico, comparándolo con la capital provincial.
Es muy joven (45 años) y no tiene una extensa carrera judicial (más de 10 años). Sí. Tan cierto como que Fernández Mendía llegó al STJ con 42 años, Fabricio Losi con 46, y así se podría enumerar a más yendo hacia atrás.
Que nunca asumió un fiscal en forma directa al STJ también es real, aunque quizás comience a ser una realidad a futuro si se tiene en consideración que es precisamente el Ministerio Público Fiscal el organismo con mayor cantidad de funcionarios, de mayor juventud, y el que con el sistema acusatorio mueve la rueda del sistema penal como lo hacían los jueces con el viejo sistema.
Sorpresa
Consultada por la propuesta del gobernador, en diálogo con 2b Verónica Campo señaló que “me sorprendió el puesto porque uno no espera llegar tan joven a ese lugar, porque no es común, normalmente quienes acceden al Superior Tribunal de Justicia son gente mayor”.
Aunque aclaró que en la charla que mantuvo con el gobernador, el propio Ziliotto le argumentó que “apunta a la cuestión generacional, que no sea un lugar que como sucedía antes que iban los jueces a terminar de jubilarse, sino que vaya gente más joven y proactiva”.
En cuanto a lo que podría aportarle al STJ, Campo analizó “por la impronta de trabajo que yo tengo, y por venir del órgano acusatorio que requiere una mayor celeridad y más practicidad para trabajar, poco formalismo porque el Ministerio Público es más informal y rápido, creo que puedo aportar desde ahí a tratar de colaborar o mejorar la gestión”.





