Buenos Aires (2b) – Miembros del gobierno, legisladores oficialistas y otros funcionarios se manifestaron contra el paro de 12 horas y la movilización al Congreso llevada a cabo por la CGT y coincidieron en advertir que la gestión del presidente Javier Milei «no cederá» ante las presiones de los sectores gremiales.
«Sindicalistas mafiosos, gerentes de la pobreza, jueces cómplices y políticos corruptos, todos defendiendo sus privilegios, resistiendo el cambio que decidió la sociedad democráticamente y que lidera con determinación el presidente Javier Milei», afirmó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en su cuenta personal en la red X, ex Twitter.
NO HAY PARO QUE NOS DETENGA
Sindicalistas mafiosos, gerentes de la pobreza, jueces cómplices y políticos corruptos, todos defendiendo sus privilegios, resistiendo el cambio que decidió la sociedad democráticamente y que lidera con determinación el presidente @JMilei. No hay paro…— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 24, 2024
En tanto, antes de dirigirse al centro de monitoreo ubicado en el Departamento Central de la Policía Federal, Bullrich realizó una recorrida por el barrio porteño de Flores, donde dialogó con comerciantes y afirmó: «Estoy en Flores, todos los locales abiertos, el país no para».
Bullrich, al mostrar a los periodistas imágenes de la zona del Congreso, indicó que «hemos logrado que la CGT ponga el palco donde le habíamos indicado, y se ve que la movilización está yendo por la vereda».
La ministra se quejó por «la vergüenza» que «han hecho con el transporte», al referirse al hecho de que el transporte público circulará hoy solamente hasta las 19 horas.
«Lo que han hecho de acomodar los colectivos y el transporte al paro es una vergüenza, para que la gente vaya (a la movilización) y después la dejan a pata y no puedan volver», expresó.
También señaló que hubo «denuncias a más de 40 gremios por aprietes» para concurrir a la movilización, realizadas a través de la línea 134, que el Gobierno nacional habilitó para realizar este tipo de denuncias.
Por su parte, el vocero presidencial, Manuel Adorni, consideró que el paro de la CGT resultó una «complicación» y «una pérdida de dinero para muchísimos argentinos», en tanto que desestimó la posibilidad de que el Gobierno establezca un diálogo con la central obrera.
«Encontrar hoy una vía de diálogo con gente que intenta complicar la vida al resto de los argentinos… No dejan de ser un grupo minoritario», afirmó Adorni acerca de la CGT.
También el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó la medida de fuerza sindical al opinar que se trató de un «paro político» decido porque, a su criterio, el Gobierno tomó medidas que afecta los «privilegios» sindicales.
En su cuenta de la red social X, Caputo mencionó la anunciada adhesión a la manifestación de la CGT del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, para considerar que «nunca» fue «tan claro para la sociedad» que el paro sindical fue «político»,





