Santa Rosa (2b) – La presidenta del IPAV, Erica Riboyra, habló en exclusiva para dosbases sobre la compleja situación de la política habitacional de La Pampa en el presente escenario nacional. En ese sentido, destacó la impronta del gobernador Sergio Ziliotto de culminar las viviendas que se comenzaron a construir durante la gestión nacional anterior y que el actual gobierno dejó de financiar. “No tenemos despidos en operatorias de Casa Propia porque el gobernador paga las certificaciones de las viviendas, es una decisión política”, resaltó.
Riboyra asumió en diciembre frente al IPAV en lugar de Jorge Lezcano. No obstante, lleva en el organismo un tiempo más. En la gestión anterior fue gerenta de Adjudicaciones, es decir, la segunda de Lezcano. Hoy lleva las riendas del Instituto en medio del ajuste brutal de Nación.
“El IPAV se vio sumamente afectado por la falta de pagos de Nación para la construcción de viviendas. No nos ha entrado ni un solo peso correspondiente a ningún pago, sin embargo, la Provincia pagó las obras que debería hacerlo Nación para no dejar trabajadores en las calles que podría generar consecuencias peores en la provincia”, explicó Riboyra en exclusiva a este medio.
“Las obras iniciadas se van a terminar y van a ser financiadas por la Provincia de La Pampa. Es un compromiso del gobernador. En paralelo seguimos reclamándole a Nación los pagos que corresponden. Cuando arrancamos las viviendas, Nación se comprometió al pago de un convenio de 894 viviendas, pero con el cambio de gobierno se dejó de pagar. Nosotros venimos pagando regularmente todos los certificados del programa Casa Propia. En esta operatoria, no hubo despidos porque pagamos religiosamente. Distinto es el ProCreAr que depende de Nación y ya han dejado 600 despidos”, se explayó.
Además, la actual presidenta del IPAV preponderó el trabajo con las intendencias opositoras, tales como el caso de General Acha, Alpachiri, entre muchas otras localidades que reciben obras públicas.
“Tenemos que trabajar por los pampeanos más allá de los partidos. Los intendentes son electos en sus pueblos y al gobernador no le interesa el partido que sea, está la decisión de acompañar a los y las pampeanas. Nosotros recibimos a todos los intendentes. Es una forma de gestionar”.
En ese aspecto, recordó que durante los primeros 4 años de gobierno de Ziliotto se realizaron 1.000 viviendas y aseguró: “Hay una continuidad de gestión. El gobernador anunció que se van a hacer 1.000 viviendas y hay que ver como se da todo. La construcción de viviendas es un dinamizador de la economía, es una forma de ver la inversión del Estado en obra pública. Tiene un doble sentido: genera trabajo y resuelve situaciones habitacionales”.

En el marco de la coyuntura nacional actual, Riboyra mencionó que “el IPAV atraviesa a todas las familias pampeanas” debido a que “muchos de los pampeanos tienen una vivienda social, o un familiar o conocido que tiene”. En ese sentido, sostuvo que “la política habitacional de La Pampa ha hecho que se genere una mejor calidad de vida en comparación con otras provincias”. Y agregó: “Muchas veces la cotidianidad se ve reflejada en la situación habitacional: una cuestión de salud se puede ver reflejada en una cuestión habitacional. La falta de construcción puede afectar a muchas familias”.
Otro ítem que subrayó fue el cambio del modelo de gestión del IPAV. “Cuando nos tocó asumir con Jorge (Lezcano) hace 4 años, el gobernador nos pidió aumentar la recaudación en las viviendas que no se ocupaban o no se pagaban, y darle mayor transparencia a las adjudicaciones. Eso posibilitó que se transitarán 4 años sin conflictividad. La situación habitacional es un problema grande en Argentina, nosotros pudimos hacer una buena gestión”. Aludió a que esa transparencia generada se reflejó en la reputación positiva del organismo.
“Hay un antes y después en los procesos de adjudicación”, destacó.

Finalmente, Riboyra señaló que “siempre se puede ir por más. Mejoramos los números y la cantidad de personas que pagan por mes. Muchos regularizaron las cuotas. Esto es fundamental para seguir haciendo viviendas”, y resaltó la importancia de los pagos de las cuotas de viviendas, que hoy tienen un piso de $12.000 y un techo de $33.000 dependiendo los ingresos de los grupos familiares.
“Cuando se paga la cuota, entendemos que una familia tuvo una posibilidad y eso repercutirá en la posibilidad para otra familia. Cuando se otorga un derecho, también se otorga una responsabilidad para que otra familia tenga su derecho, y de eso se trata, es un fondo solidario”, finalizó.





