Buenos Aires (2b-opinión)- La tensión entre el gobierno del presidente Javier Gerardo Milei y los gobernadores patagónicos crece nuevamente, dada la decisión de la empresa estatal YPF en centrar sus inversiones en Vaca Muerta, y no cederles a las provincias sus yacimientos convencionales.
Desde la asunción de Milei como presidente, se lleva a cabo un plan de constante desguace del Estado, ya sea en ministerios, institutos, o empresas estatales. Con el desembarco de Horacio Marín como nuevo CEO, la motosierra del gobierno de La Libertad Avanza, llego a YPF. Como consecuencia de esta política, en marzo se anunció que las inversiones a lo largo de este año, serán de unos USD 5.000 millones (un 12,5% menos que el año pasado), de los cuales concentrará en Vaca Muerta alrededor de USD 3.000 millones, en una estrategia de focalizar esfuerzos en la explotación del petróleo no convencional neuquino. Esta situación llevó a los gobernadores patagónicos a denunciar la desinversión en los yacimientos convencionales en sus provincias para, en una clara lógica de mercado, buscar una mayor ganancia, desentendiéndose del resto de la explotación petrolífera.
Desde los gobernadores se infiere que «les sacó presupuesto a las provincias que tienen yacimientos convencionales y se lo metió todo a Vaca Muerta», y en consecuencia planean hacer una demanda conjunta por la desinversión, y la pérdida de producción, la cual termina siendo un daño al Estado, por no sostener ni incrementar la extracción hidrocarburífera.

El posible retiro de las inversiones de YPF genera temor en las provincias. Días atrás el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Chubut, conducido por Jorge “Loma” Ávila, realizó una jornada de protesta en Comodoro Rivadavia, en rechazo a la reducción de las inversiones que las principales petroleras anunciaron para este año, y el foco estuvo puesto fundamentalmente en YPF.
En la misma sintonía, este lunes en la provincia de Santa Cruz, miles de trabajadores del sector se manifestaron en Cañadón Seco, por la salida desordenada de YPF de los yacimientos maduros de petróleo de la Cuenca del Golfo San Jorge, luego de que la empresa anunciara que, a partir de este proceso, habrá despidos a partir de abril. Ante estos hechos desde la empresa creen que el motor de las protestas de los gobernadores con el gobierno, serán las manifestaciones gremiales.
Otro de los rumores que dejaron filtrar los gobernadores en forma de plan de lucha es, de cumplirse el mentado abandono de los yacimientos, reclamar que YPF se haga cargo de los pasivos ambientales que adeuda. Esto implicaría abonar sumas de miles de millones dólares a las provincias.
Lo cierto es que Milei, en su plan de continuar desguazando al Estado, ya sabe de la unión de los gobernadores del sur. Algo que el mismo generó en febrero pasado, cuando decidió comenzar una pelea ante el joven gobernador de Chubut Ignacio “Nacho” Torres, en ocasión que fuera discursivamente violento, y donde la justicia le terminó fallando en favor del planteo del gobernador.
A partir del fallo, Nacho Torres supo capitalizar esa unión con sus pares sureños y desde ese momento, la cuestión de los recursos naturales hidrocarburíferos los ha unido en otra puja frente al gobierno nacional. Asimismo, los patagónicos están demostrado que cuentan con el apoyo de su gente en esta trifulca que, según parece, siempre tiene algún capítulo nuevo que contar ante un presidente sin sensibilidad social, que solo vino a pelear de forma vulgar y despreciativo hacia los otros gobernantes elegidos legítimamente, que tiene como consecuencia el empobrecimiento de la sociedad, y se focaliza en los negociados de los empresarios privados.





