Buenos Aires (2b) – Los legisladores nacionales llevaban un buen tiempo reclamando un aumento de sueldo ya que, «en abril un sueldo docente se equipararía al de un legislador», explicaron. Debido a esto, se realizó un incremento de dietas autorizado por Villarruel y Martín Menem.
La presión social no demoró en hacer mella y el presidente libertario tuvo que plantear una posible marcha atrás e intentaría abortar el incremento para la siguiente fecha de pago. La situación generó polémica y disgusto entre los funcionarios ya que sus salarios «apenas» superaban los 900 mil pesos.
«Al final a lo único que no se le anima es a la casta», bromeó haciéndo referencia al hecho de que los aumentos fueron equiparados y no se vieron reducidos en ningún punto.





