Buenos Aires (2b) – Tras el escándalo por las más de 5 mil toneladas de alimentos acopiadas en galpones por el gobierno de Javier Milei y en un claro intento por hacer contención de daños, el Gobierno no sólo despidió al ahora ex Secretario de Niñez y Familia, Pablo de la Torre, por no corroborar los vencimientos de los alimentos, sino que también lo denunció ante la Oficina Anticorrupción.
La denuncia contra de la Torre es por supuesta «falta de transparencia» en el cuidado y distribución de los alimentos que permanecían en galpones. «No trabajamos con gente que no tengamos el 100% de confianza», aseguró Pettovello.
En tanto desde distintos sectores no ignoran la responsabilidad de Pettovello en la acuciante situación que atraviesan los comedores populares y los sectores más postergados de la sociedad y reclaman su renuncia. Entre ellos se encuentran los sacerdotes Francisco “Paco” Olveira y Rodolfo Viano, Curas en la Opción por los Pobres (COOP); Luis María Alman Bornes (copresidente del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), el militante villero Ayrton Blanco y el hermano franciscano Nicolás Aguilar.
Juntos emitieron un comunicado para informar que “por ahora” levantan la huelga de hambre que habían anunciado para el próximo 4 de junio como forma de protesta por la falta de reparto de alimentos por parte del Ministerio de Capital Humano. En la misma declaración los firmantes afirman que “seguimos en alerta, exigiendo que el gobierno no solo reparta los alimentos cercanos a su fecha de vencimiento, sino también los otros, y que se comprometa con transparencia e idoneidad públicas, de modo fehaciente y eficaz, destinando políticas y recursos a la emergencia alimentaria por él mismo causada”. Para eso -sostienen- “es necesaria e imprescindible la renuncia de la ministra Sandra Pettovello”.
En el documento, titulado “Quien quita el pan al pobre es un asesino” usando una frase bíblica, se sostiene que “el gobierno nacional se obstina en llevar adelante un plan económico en bien de pocos y en mal de muchos, sin hacerse cargo del hambre, que está planificado” llegando “hasta el escándalo de acumular lo que ya tendría que haberse repartido en semejante emergencia alimentaria”.
Respecto de los alimentos retenidos en los galpones oficiales advirtieron que mientras ello ocurre “ha ido creciendo un estado de alerta social en torno a los depósitos de la avaricia empobrecedora” y que “frente a un presidente cruel que deja morir de hambre, subsisten movimientos sociales y sindicatos, agrupaciones políticas e iglesias, grupos religiosos y vecinales, con nula ayuda de parte del gobierno nacional, que convocan diariamente a un ejército de personas voluntarias que ‘luchan con todo para que las personas y familias con hambre rescaten su pan’, al decir comprometido y concreto de Carlos Mugica, asesinado hace 50 años”.
El grupo había adelantado que iniciaría una huelga de hambre a partir del próximo martes “en solidaridad con quienes ‘no hacen huelga con su hambre’ – como reconocía el mismo Mugica -, con quienes son víctimas del gobierno nacional que les ha robado su pan”, según se dice en el comunicado. En el mismo texto expresan su adhesión a la movilización Ni Una Menos 2024 del próximo lunes “contra el hambre y el odio misógino y lesbohomofóbico, contra la Ley Bases y el DNU”.





