Buenos Aires (2b-opinión)- El presidente Javier Gerardo Milei decidió ni más ni menos que la Canciller, Diana Mondino, no participe de la gira en Europa donde formará parte del G7 en Italia. Si bien el vocero, Manuel Adorni señaló que “hay una cuestión de acreditación y de la organización propia que no permite que acceda una comisión grande a las reuniones”, la realidad es que parece más un gesto de invitación para que Mondino renuncie.
Durante el fin de semana, el presidente clamó su venganza sobre Diana Mondino, luego del último papelón ocurrido el último viernes. El traspié de proporciones se dio cuando Javier Milei se dirigía al encuentro con el Consejo de Embajadores de los países árabes e islámicos en Buenos Aires. El libertario hizo detener su auto a escasos doscientos metros de punto de reunión, porque se enteró de la presencia del representante palestino. Ante esto, en otro gesto de respaldo hacia Israel, decidió abruptamente no participar de la reunión. Esto desencadenó un comunicado de la Secretaría General de la Liga Árabe, donde expresaba que la ausencia del presidente “refleja una actitud hostil e injustificada, no sólo hacia el Estado de Palestina, sino también hacia el Grupo Árabe”.
Para el presidente, la Canciller debió tomar cartas en el asunto ante la presencia del representante palestino para evitar un bochornoso escándalo diplomático. Frente a esto, ya con Posse fuera del gobierno, y con Petovello siendo sostenida a regañadientes, Mondino parece tener todos los números para una próxima salida.
Recordemos, que desde que asumió su cargo ha tenido comentarios xenófobos, dichos descalificantes hacia la comunidad LGBT+, palabras poco ubicadas ni más ni menos que hacia China, y además se mostró en favor de Taiwán. Es decir, una Canciller claramente improductiva para un gobierno que promueve peleas con países de la región con los que Argentina siempre ha tenido gran relación, además de con colectivos y minorías del país. Una combatiente de frentes tanto internos como externos.
Frente a esto, el presidente decidió que ante una gira tan importante donde participará del G7 en Italia, recibirá premios en España y en Alemania, no contará con su Canciller, y si formará parte de la delegación su hermana, Karina Milei. La excusa del vocero Manuel Adorni es que la ausencia de Diana Mondino se debe a un asunto de acreditación del evento, lo cual en realidad deja entrever la preferencia de Milei por compartir todo con su hermana más que con la funcionaria elegida para esos actos.
Otro gesto que se dio a conocer y que alimenta los rumores de despido, es que Karina Milei, a la cual el presidente y parte de su gabinete genuflexo denomina “el jefe”, en su cuenta de red X ha dejado de seguir a Mondino.
Por su parte, en un viaje el cual ya canceló su paso en Francia, donde se iba mantener su primera reunión diplomática formal con un país europeo al reunirse con el presidente Emmanuel Macron, Javier Milei también se bajó de la reunión con la presidenta de la Unión Europea, Úrsula Von der Leyen. Los viajes siguen siendo más de carácter personal que institucional, y los sigue haciendo “con la nuestra”.





