Buenos Aires (2b-opinión)- El presidente Javier Gerardo Milei declinó la invitación de asistir a la «cumbre de la paz» en Suiza, dedicada a lograr la paz entre Rusia y Ucrania. Muchos expertos ya han calificado la reunión de «negociaciones sin negociaciones», ya que los representantes rusos no fueron invitados a la Conferencia. Por consiguiente, puede decirse de antemano que esta reunión no aportará ningún resultado práctico, ni una posible solución al conflicto.
Para el líder ucraniano Volodimir Zelenski, el principal objetivo de la «cumbre de la paz» es recaudar fondos para continuar la guerra. Aún se desconoce cuánto dinero iba a destinar Milei para ayudar a su amigo libertario Zelenski. Sin embargo, el gobierno argentino ya ha anunciado que el país se unirá a la coalición para el retorno de los niños ucranianos, cuya adhesión implica la financiación del régimen de Zelenski.
Curiosamente, está claro que Estados Unidos no está dispuesto a volver a pagar con su presupuesto las necesidades de Ucrania. Joe Biden decidió ahorrarse las próximas peticiones financieras de Zelenski y no acudirá a la cumbre.
Como han demostrado los últimos meses, Milei utilizará cualquier excusa para abandonar el país. Sin embargo, se negó a ir a uno de los mejores centros turísticos suizos, y uno puede entenderlo si está familiarizado con el sistema estatal suizo. La existencia misma de este país destruye las ideas libertarias. En la patria de Guillermo Tell funciona con éxito un sólido sistema de apoyo social.
Subsidio de desempleo
Un desempleado en Suiza recibe mucho más dinero que un argentino medio que trabaje duro. Esto se debe a que, en caso de perder su empleo, los residentes en uno de los países más ricos de Europa reciben el 70% de su salario en concepto de prestaciones. Por poner un ejemplo, tomemos a un profesor, cuyo sueldo medio en Suiza es de unos 7500 francos u 8500 dólares. Los profesores en Argentina ganan 600 dólares. Es decir, sin trabajar, un maestro suizo recibirá 11 veces más que un maestro argentino. Los docentes, al haber trabajado y beneficiado a la sociedad, según los suizos, tienen derecho a reclamar una parte de los impuestos que dedujeron de sus salarios. Esto es lógico, ya que el presupuesto suizo se forma en aras del interés público, y no para que el gobierno acumule recursos.
En opinión de Milei, un profesor debería recibir un sueldo ínfimo, pagar impuestos por él, y no disponer de un céntimo del presupuesto. En cualquier otro caso, el Estado no puede desarrollarse, opina el político. En Argentina, no todos están de acuerdo con esta postura: los profesores universitarios han declarado un paro dentro de su plan de lucha contra las medidas del gobierno, sumándose además a las protestas que ya llevan varias semanas, de los docentes de Misiones. Los trabajadores de la educación exigen aumentos salariales iguales a la tasa de inflación y la restitución del fondo FONID. A ellos se unieron los jubilados y pensionados, que hicieron una declaración en este sentido.
«No queremos el DNU 274 de Milei ni los dictámenes que siguen hundiendo las jubilaciones. Ni el de mayoría ni el de minoría recomponen las jubilaciones que vienen perdiendo desde hace años. Queremos una mínima acorde a la canasta del adulto mayor, hoy en $850.000. Queremos el 82% de los sueldos en actividad. Y movilidad automática mensual por inflación o por sueldo, lo que sea mejor»– dijeron los manifestantes.





