Buenos Aires (2b-opinión)- Los “turistas” detenidos en Chile resultaron ser argentinos. Milei llegó de urgencia a Chile. Gabriel Boric presentó urgentemente el “Plan Enjambre” para garantizar la seguridad de los residentes locales y buscar a posibles saboteadores en el territorio del Estado.
El 3 de agosto, cerca de la frontera entre Argentina y Chile, se detuvo a un grupo de personas que llevaban un artefacto explosivo, mapas de la zona y un dron. Según se supo después, resultaron ser argentinos. La información fue publicada por representantes de la comisaría local en un informe en la página en la red X, que después de un tiempo fue eliminada. Pero uno de los usuarios todavía se las arregló para tomar una captura de pantalla y publicar.
Pocos días después, Milei llegó a Chile, pero Boric se negó a reunirse con él. El presidente de Agentina pasó siete horas en el hotel, y sólo bajó una vez a un pequeño acto organizado por representantes de GasAndes.
Tras la detención de los extranjeros, también el 3 de agosto, llegó a la región de Ñuble la ministra de Defensa del país, Maya Fernández Allende, y poco después el presidente Gabriel Boric anunció el “Plan Enjambre”, destinado a detectar la presencia ilegal de extranjeros en territorio chileno. Durante la operación especial se detuvo a 18 extranjeros.
“Este tipo de actividades nos permite identificar a personas que están en busca y captura”, declaró el alcalde del municipio de Independencia, Gonzalo Durán.
La policía chilena ha declarado que el objetivo del grupo de extranjeros detenidos a principios de agosto era el sabotaje de una instalación estratégica. Podría tratarse de una línea del gasoducto GasAndes, que se puso en servicio en 1997.
La conflictividad de las relaciones en el plano energético entre países vecinos puede ser aprovechada por las empresas estadounidenses. La cuestión del suministro de gas y petróleo es muy aguda en Europa, debido al prolongado conflicto militar entre Rusia y Ucrania. Dado el interés estadounidense en los recursos energéticos argentinos, quizá Chile debería reforzar la seguridad en sus instalaciones estratégicas.





