Santa Rosa (2b)- Para el 2027 el país estará arribando a sus 44 años de Democracia ininterrumpida, y el PJ pampeano cosecha, en ese proceso desde el 83 a la fecha, todos y cada uno de los triunfos en las urnas. Con un peronismo lastimado de muerte a nivel nacional, una lenta extinción de figuras y -claro- caudillos a nivel local, Sergio Ziliotto encara su último mandato con una clara decisión, romper con la lapicera y abrir el juego a los intendentes y las figuras que, aún en silencio, ya quieren asomar con intenciones serias desde el año que viene.
De hecho, el gobernador Ziliotto nunca habla en público del futuro pero se limita a repetir ante quien quiera escuchar dentro de la dirigencia partidaria que su principal objetivo es dejarle el mando de la provincia a “un compañero o una compañera» y que para eso “todos tienen el mismo derecho y las mismas posibilidades”. Por eso, lejos de sorprender el posicionamiento que están mostrando muchos intendentes peronistas, desde el Centro Cívico se ve con buenos ojos la situación. Acaso porque es precisamente lo que se está fomentando.
Precisamente, en uno de sus discursos en el Consejo Provincial del PJ y ante todos los potenciales candidatos, Ziliotto fue tajante: nadie tiene prohibido hacer política, como varios de ellos argumentaron que sucedía en el pasado. Por esa razón, el mandatario provincial se despega de las viejas formas y no responde a los estertores de los dirigentes del pasado, abriendo lisa y llanamente la partida para todo aquel que quiera salir a probarse en la pista: «el que tenga apetencias que arranque nomás”. Ya nadie sube o baja el pulgar
Hoy pareciera que varios tomaron esa iniciativa, y existe la convicción que es lo más conveniente para el futuro del peronismo pampeano: “sería muy bueno tener a varios bien posicionados, tendríamos más chances de retener la provincia” explican.
Fuentes cercanas al mandatario destacan además que las encuestas, que periódicamente llegan a manos del Gobernador, dejan en claro la necesidad de que se acelere el proceso de conocimiento de los candidatos. Las especulaciones palaciegas, no sirven en este contexto y menos aún esperar «bendiciones» o evitar los ya clásicos ataques cuando algún dirigente asoma.
La realidad, es que hoy ninguno se despega del resto, y todos los que muestran intenciones están muy lejos de la imagen cosechada por Ziliotto desde el principio de gestión. Un dato a tener en cuenta a futuro, es que de no cimentarse un candidato fuerte, en la general ya no se podrá contar con el efecto arrastre del gobernador, quien por ejemplo el año pasado sacó, junto a la vice Alicia Mayoral, más votos que la lista de Diputados y que la suma de los intendentes PJ.
En una reunión días atrás con los intendentes peronistas y Mayoral, el gobernador les volvió a reiterar una de sus frases de cabecera que se hace muy visible con la actualidad de la legislatura provincial. “No debemos olvidar que en el 2027 vienen por todos nosotros, no por algunos, es necesario estar más unidos que nunca si queremos seguir siendo gobierno” fue palabras más, palabras menos, el resumen de su mensaje.
El asentimiento sobre ese tema fue unánime. Tanto como la ausencia de reproches a la gestión o a la forma de hacer política de Ziliotto, casi confirmando que se tratan de operaciones a través de los medios por parte de “dirigentes de segunda línea más alineados con la ruptura que con la lealtad al peronismo.”





