Buenos Aires (2b) – La exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó una contundente carta en la que arremete contra el plan económico del presidente Javier Milei, argumentando que sus políticas están «ahogando a los argentinos». En el texto, Kirchner subraya que «la realidad se impone sobre las teorías extravagantes, discursos incendiarios y las frases marketineras», señalando que, a pesar de su retórica antiestatista, Milei ha terminado interviniendo y controlando tres de los cuatro precios fundamentales de la economía.
En un documento de ocho páginas, Kirchner detalla que Milei controla el precio del dólar mediante una política de crawling-peg del 2% mensual, el precio del dinero, y el del trabajo, dejando libre solo el precio de los bienes y servicios. Critica también el ajuste fiscal del presidente, al que califica de «inconsistente e insostenible», advirtiendo que este se ha logrado mediante el no pago de deudas y el retiro del Estado de funciones esenciales para la subsistencia del país.
La exmandataria también señala una «brutal caída de la actividad económica», que ha convertido a Argentina en uno de los países más caros en dólares, incluso en comparación con las naciones desarrolladas. A su juicio, esto es presentado como un éxito por el gobierno, cuando en realidad es una «tragedia social» en el contexto de una profunda recesión económica.
Kirchner no ahorra críticas a la represión de los jubilados durante las protestas de fines de agosto y principios de septiembre, calificándola como una manifestación de la violencia inherente a ideologías que ven a los ciudadanos como «una variable de ajuste». También rechaza el discurso liberal y anti-intervencionista de Milei, insistiendo en que la inflación en Argentina está directamente ligada al movimiento del dólar, y recuerda sus advertencias previas sobre la crisis de deuda del país.
El texto también aborda la cuestión de la bimonetariedad en Argentina, que considera el verdadero problema de la economía nacional. Critica la falta de una moneda fuerte y llama a las fuerzas políticas y sociales a reconstruir tanto la moneda como la política. En una sección más autocrítica, Kirchner reconoce errores del peronismo, como su apoyo al gobierno de Macri, la mala administración de las divisas y la falta de adaptación a los cambios en las relaciones laborales y en la comunicación social.





