Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – En el contexto de un nuevo paro universitario en rechazo a las políticas del Gobierno, se conocieron cifras preocupantes sobre el impacto del ajuste en el sistema educativo. Según un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, la inversión nacional en educación cayó un 40,2% en 2024 en comparación con 2023. Esta reducción en el presupuesto destinado a la función “Educación y Cultura” es casi el doble del ajuste aplicado al gasto público general, que fue del 21,1%. Si se analizan específicamente los fondos asignados a la Secretaría de Educación de la Nación, la caída alcanza el 43% en términos reales.
El documento, titulado “Presupuesto educativo nacional 2025”, fue elaborado por los investigadores Javier Curcio, María Sol Alzú y Leyre Sáenz Guillén. En él, se destaca que la educación básica, es decir, las escuelas, fue más afectada por los recortes que el nivel superior, contradiciendo el discurso del presidente Javier Milei. Las universidades sufrieron una reducción de fondos del 30% entre 2023 y 2024, mientras que programas esenciales para la educación obligatoria, como Conectar Igualdad, infraestructura, becas y formación docente, se enfrentaron a recortes de hasta el 71%.
El informe también subraya que este ajuste educativo no tiene precedentes en los 40 años de democracia argentina. Sólo en 1992 se registró una disminución similar (41%) como consecuencia de una reforma estructural del Estado durante el gobierno de Carlos Menem. Sin embargo, en los años siguientes, la inversión educativa volvió a crecer con la creación de varias
Este drástico ajuste ha generado una fuerte reacción en el ámbito académico, con las universidades siendo uno de los focos de protesta, mientras el presupuesto proyectado para 2025 no promete una recuperación significativa para el sector.





