Santa Rosa (2b) – En el marco del tratamiento del proyecto de ley 116/23, que propone la creación de un Sistema Provincial de Prevención de la Tortura, la abogada y especialista en derechos humanos Vanesa Ranoccia ofreció un impactante testimonio ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. Su exposición desnudó la desidia y el abandono sistemático que sufren las personas privadas de la libertad en La Pampa.
Un sistema colapsado
Ranoccia describió con detalle las condiciones inhumanas que predominan en la Unidad 4, destacando las limitaciones extremas en derechos básicos como la higiene, el acceso a espacios recreativos y la educación.
En el Pabellón Este, por ejemplo, los reclusos solo tienen acceso al sol tres días a la semana durante 50 minutos, mientras que los fines de semana permanecen encerrados. La cantidad de duchas disponibles resulta insuficiente: en un sector, dos duchas deben ser compartidas por 47 personas, y en otro, cuatro duchas se destinan a 100 presos. La situación se agravó en una ocasión cuando la caldera estuvo rota durante cinco días, dejando a los internos sin posibilidad de bañarse.

Además, Ranoccia denunció la superpoblación en las celdas, señalando que espacios diseñados para dos personas albergan hasta tres, obligando a muchos a dormir en el suelo o sobre colchones desgastados.
Infraestructura en crisis
La abogada compartió fotos de baños en condiciones deplorables y describió una alimentación insuficiente y en mal estado. Según sus palabras, estos elementos configuran un trato que, aunque no implica torturas físicas tradicionales como las picanas, constituye una forma de degradación sistemática y prolongada.
Salud y educación, derechos vulnerados
Otro de los puntos críticos denunciados fue la salud. A principios de año, un brote de tuberculosis afectó no solo a los presos, sino también al personal médico, dejando en evidencia las deficiencias sanitarias. Asimismo, Ranoccia resaltó que solo el 10% de los internos tiene acceso a programas educativos debido a los cupos limitados, lo que reduce aún más sus posibilidades de reinserción social.
«El Tratado del Caldén es lo más cercano a la tortura»
La abogada criticó duramente el Tratado del Caldén, que permite el traslado de presos a cárceles fuera de La Pampa, específicamente a un penal ubicado en el límite con La Rioja. Ranoccia calificó esta práctica como «nefasta» por el desarraigo que provoca, al dificultar que las familias visiten a los detenidos. “Es lo más cercano a la tortura”, enfatizó, subrayando que los presos enfrentan un trato hostil e inhóspito.
Propuestas para el proyecto de ley
Ranoccia también realizó observaciones al proyecto de ley en debate, instando a definir con claridad los conceptos de tortura y tratos crueles para establecer un marco de referencia sólido. Además, propuso que el artículo 12 del proyecto sea más contundente en la obligación de «denunciar» o «judicializar» los abusos, en lugar de simplemente «comunicar» las irregularidades.
El testimonio de Ranoccia dejó al descubierto las graves falencias del sistema penitenciario pampeano y abrió un debate urgente sobre las condiciones de detención y el respeto a los derechos humanos. Su relato, respaldado por datos y evidencias concretas, se convierte en un llamado de atención para las autoridades, en un contexto donde las denuncias por desidia y trato degradante se acumulan.





