Río de Janeiro (2b) – Javier Milei adelantó que firmará la declaración final elaborada por los participantes del G20. Asimismo, rechazó todos los contenidos vinculados a la Agenda 2030 de la ONU. El gobierno nacional emitió un comunicado donde expuso su punto de vista respecto a la libertad de expresión en redes sociales, la intervención estatal para combatir la pobreza y el impuesto a los super ricos.
Javier Milei anunció que, para no “obstaculizar la declaración de los demás líderes”, firmará el documento final del G20. Pero advirtió que se disociará de aquellos párrafos vinculados a la Agenda 2030. El mandatario argentino reivindicó su “rebeldía”, pero evitó patear el tablero para no quedar aislado del mundo. De todas formas, dejó muy en claro que no acompañará varios puntos de la declaración conjunta, entre ellos, la «limitación de la libertad de expresión en redes sociales» y aquellas iniciativas que promueven «una mayor intervención estatal para luchar contra el hambre».
Milei no quiere suscribir ejes claves del documento impulsado por el mandatario anfitrión, Luiz Inacio Lula da Silva, con quien tiene diferencias ideológicas irreconciliables. La delegación argentina, por caso, planteó su ferviente oposición a promover un impuesto a las grandes fortunas, “el gravamen a los super ricos”, que es una de las apuestas fuertes de Lula en Río de Janeiro, según informó el diario La Nación.
Con la postura intransigente que Milei manifestó con respecto al impuesto a los “super ricos” más las disidencias con la Agenda 2030, la principal duda de cara a la jornada final de la Cumbre es cómo se verá reflejada la voz de la Argentina en el texto de la declaración final.
No se descarta que el país apele al esquema 19+1 que ya tuvo Donald Trumpen la cumbre de Hamburgo de 2019, cuando se opuso a las declaraciones que aludían al cambio climático. El país, en ese caso, pediría un asterisco en el documento o un párrafo aparte, para hacer su propia declaración de principios.
En la primera jornada de la Cumbre, la Argentina fue una de las sorpresas porque adhirió a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, otra de las grandes apuestas de Lula como presidente del foro internacional. La gestión de Milei suscribió la iniciativa a su modo: enfatizó que solo las “reformas de mercado” permitirán paliar el hambre en el mundo y subrayó que “no implica la aprobación colectiva de instrumentos o programas de políticas específicos”.
Asimismo, el diario Página 12 publicó un comunicado de la Oficina del Presidente donde se destacó que por primera vez desde que Argentina es parte del G20, «el gobierno nacional firmó la declaración de presidentes disociándose parcialmente de todo el contenido vinculado a la Agenda 2030».
En el mismo sentido, el texto sostiene que el propósito de «los organismos y foros internacionales como el G20» era «entre otras cosas, salvaguardar los derechos básicos de las personas», pero «desde hace tiempo que está en falta con su propósito original».
Acto seguido, el comunicado afirma que Milei «ha dejado en claro en su participación en el G20 que no acompaña varios puntos de la declaración, entre ellos; la promoción de la limitación de la libertad de expresión en redes sociales, el esquema de imposición y vulneración de la soberanía de las instituciones de gobernanza global, el trato desigual ante la ley y especialmente, la noción de que una mayor intervención estatal es la forma de luchar contra el hambre».
Según el escrito del gobierno argentino, «cada vez que se intentó combatir el hambre y la pobreza con medidas que incrementaban la presencia del Estado en la economía, el resultado fue el éxodo tanto de la población como del capital, además de millones de muertes de vidas humanas».
«Si queremos luchar contra el hambre y erradicar la pobreza, la solución está en correr al Estado del medio. Debemos desregular la actividad económica para liberar el mercado y facilitar el comercio, y que el intercambio voluntario de bienes y servicios sea lo que traiga prosperidad. El capitalismo de libre mercado ya sacó de la pobreza extrema al 90% de la población global y duplicó la expectativa de vida», aseguraron desde la gestión libertaria.
El último párrafo del comunicado de la Oficina del Presidente invita a los líderes del mundo «seguir este camino» de Milei «que en Argentina ya está dando sus primeros frutos después de décadas de sufrir de primera mano el hambre y la miseria que causa la intervención estatal».
En la primera jornada de la Cumbre, la Argentina fue la gran sorpresa. En la primera parte del día adhirió a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, otra de las grandes apuestas de Lula como presidente del foro internacional. La gestión de Milei suscribió la iniciativa a su modo: enfatizó que solo las “reformas de mercado” permitirán paliar el hambre en el mundo y subrayó que “no implica la aprobación colectiva de instrumentos o programas de políticas específicos”.
Hubo, además, otros temas sensibles en materia geopolítica que atravesaron el documento final. Milei dijo que hubiera querido una condena explícita a Rusia y un pedido para la liberación de rehenes “sin ignorar las acciones ilegales de quienes atacan al Estado de Israel”.
Foto: lanacion.com





