Santa Rosa (2b) – Personas que trabajan en el 21° Distrito de Vialidad Nacional llevaron a cabo un abrazo simbólico para protestar contra el desfinanciamiento del organismo. También reclamaron por mejoras salariales, falta de insumos para cumplir con las tareas y contradicciones en el discurso de las autoridades. La medida se llevó a cabo en todo el país.
Un grupo de agentes del 21° Distrito de Vialidad Nacional de La Pampa hicieron un abrazo simbólico a la sede de la repartición, ubicada en la intersección de las calles Juan B. Justo y Villegas de la ciudad de Santa Rosa, este lunes por la mañana. El objetivo de la medida fue visibilizar que el organismo está siendo desfinanciado por el gobierno nacional.
La medida se replicó en los 24 distritos que están repartidos en todas las provincias del país y en Casa Central de la Capital Federal. Fabricio Cabral, delegado del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina explicó a DOS BASES que reclamaron «por el desfinanciamiento a la repartición, las concesiones de más de 3.000 kilómetros de rutas nacionales, por las trabas y contradicciones constantes de las autoridades nacionales que entorpecen el funcionamiento de la repartición».
En tal sentido, Cabral especificó que la concesión de rutas ya lo experimentaron en otras épocas y lo que sucede es que cuando el privado deja de concesionar esos caminos, los devuelve en pésimas condiciones y Vialidad Nacional tiene que hacerse cargo de arreglarlos de nuevo. También explicó que, actualmente, cualquier solicitud o documento oficial que ingresa al distrito por parte de alguna institución, municipalidad, gobierno provincial, ONG, etc., tiene que ser derivada a la Casa Central en Buenos Aires porque la repartición local no tiene permiso para resolverlo por sí misma.
El delegado señaló que los equipos, la maquinaria y vehículos que utilizan para trabajar «se están deteriorando» y apuntó que los gerentes imponen «constantes trabas y dilataciones en los procesos de compra de insumos que son necesarios para funcionar» porque tienen que solicitar autorización a Casa Central para casi cualquier compra.
El mismo nivel de «contradicciones» se da en el discurso del Administrador General, Marcelo Campoy. «Hace un mes tuvimos una reunión virtual con el administrador Campoy y yo le pregunté acerca de la posibilidad de que se pudieran reincorporar a los compañeros despedidos. Respondió que no había posibilidad de eso y que incluso desde arriba le habían avisado que Vialidad Nacional todavía está «pasado» por más de 120 agentes. Y ahora, después del inicio del estado de alerta y movilización, del quite de colaboración y del paro del transporte del 30 de octubre, Campoy llamó a una reunión abierta donde expresó que están evaluando la posibilidad de incorporar gente», graficó Cabral.

A todo esto, el entrevistado sumó que también está la posibilidad de la venta de inmuebles que pertenecen a Vialidad Nacional y remarcó lo difícil que es en la actualidad cumplir con las tareas de mantenimiento. «Supuestamente el mantenimiento de las rutas estaba garantizado porque era a lo que se iba dedicar el organismo», dijo el delegado gremial.
Este jueves, representantes de cada distrito asistirán a una asamblea federal en Casa Central «para concientizar y exponer lo que se está viviendo en cada provincia».
«Las paritarias quedan en un segundo plano, amén de que sabemos que son paritarias impuestas. Ahora ofrecieron lo mismo que se firmó en el convenio marco nacional, con la salvedad de que a nosotros nunca nos otorgan los bonos que dan en el ámbito de la paritaria nacional», agregó Cabral.
El trabajador vial expresó que el distrito pampeano «está funcionando como puede, haciendo malabares para poder seguir desarrollando las tareas lo mejor posible para no quedar como un organismo que no sirve o es ineficiente y se está llevando adelante, empujando con mucha voluntad de la gente que trabaja acá».
El día a día en la repartición es inconstante, los trabajadores atraviesan la situación con algo de miedo e incertidumbre por no saber qué puede llegar a suceder con el futuro de la institución y de sus fuentes laborales, además de tener que vivir con salarios que mes a mes son erosionados por la inflación.
«Para hacer bacheo, se compró un producto alternativo, un químico que es para mezclar con el fresado, que es el reciclado de las carpetas asfálticas viejas. Con ese químico se puede preparar un material para salir del paso y poder bachear», indicó Cabral. En el mismo sentido, contó que el combustible nunca les alcanza para todo el mes y siempre se termina antes.
También relató un inconveniente con la compañía que tenía a cargo la realización de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) de los vehículos y equipos del distrito porque la empresa no quiere renovar el acuerdo ya que le deben dinero y los servicios son abonados con demora. De hecho, en los puestos de balanza y control que están sobre las rutas, los agentes están trabajando sin el acompañamiento policial de la provincia porque también Nación posee deudas. Esta presencia policial es importante en ocasiones para el trato con transportistas que infringen alguna normativa de circulación, con la finalidad de que la situación no pase a mayor gravedad.





