Buenos Aires (2b) – Este 2024 podría convertirse en uno de los peores años para el cine en más de una década debido a la drástica caída de entradas vendidas. Asimismo, las ventas de yerba mate también tuvieron un descenso pronunciado que alcanza casi un 10%.
Para fines de octubre, las entradas vendidas en las salas de cine de todo el país ascendían a 31.001.399, cuando en todo 2023 se habían vendido 44.447.957 tickets, de acuerdo a los datos que provee el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Es decir, el aparato cinematográfico debería vender 13 millones de entradas en solo dos meses para empatar los registros del año pasado.
Según una nota del portal El Destape, esta situación se debe a la caída del poder adquisitivo de las familias argentinas y a la recesión económica que vive el país. La gente prioriza pagar la comida y los servicios, lo cual trae aparejado una restricción de los gastos secundarios, como por ejemplo aquellos que tienen que ver con la recreación o los consumos culturales.
En este contexto, el 2024 se encamina a ser uno de los peores años para el cine en más de una década.
Hasta la pandemia era habitual que las salas de cine registraran más de 40 millones de espectadores por año. Esa cifra se redujo en 2020 (8,6 millones) y 2021 (13,3 millones), por el extenso cierre y limitación de aforo de las salas. El 2023 fue un año de recuperación por la asistencia de 43 millones de espectadores, pero 2024 podría cerrar cerca de los 33 millones, similares a la de 2022, cuando recién se salió definitivamente del aislamiento preventivo y obligatorio.
Yerba mate

Por otro lado, el sector de la producción de yerba mate también experimenta una cruda realidad debido a que las ventas en el mercado interno se derrumbaron un 9,5% entre enero y septiembre, en comparación con igual periodo del 2023.
“En promedio se vendieron casi 68.000 kilos menos de yerba por día y la caída acumulada en los primeros nueve meses asciende a 18.483.312 kilos. Si se parte del supuesto que cada argentino toma mate, hasta septiembre, cada uno de ellos redujo el consumo de yerba en 404 gramos”, puntualizó una nota de la Revista Chacra.
Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), entre enero y septiembre los argentinos demandaron 193.430.327 kilos de yerba mate, contra 211.913.639 en igual período del año pasado, lo que representa una contracción del 9,5%.
En tal contexto, el panorama para los productores es poco alentador debido a que los precios se hundieron. El sector industrial tiró abajo los precios porque en los primeros nueves meses de este año ingresaron más de 968 millones de kilos de hoja verde a los secaderos, un récord nunca antes alcanzado.
A esto se sumó que las lluvias se regularizaron y entonces los yerbales aumentaron su producción, lo cual generó que, entre enero y septiembre, ingresaran casi 118 millones de kilos de más.
“Además, se plantó mucha yerba que todavía no entró en producción, así que es probable que en la próxima zafra haya aún más kilos de hoja verde. Por eso, se espera que el mismo productor se autorregule y no coseche todos sus yerbales para evitar que el precio de la materia prima siga cayendo”, concluyó la nota de Chacra.





