Santa Rosa (2b) – La Intersindical de gremios estatales realizó este miércoles un plenario provincial de delegados frente a la Casa de Gobierno en La Pampa. Allí, se decidió realizar un paro y movilización para el 28 de noviembre, en reclamo de mejoras salariales.
El encuentro buscó presionar al gobernador Sergio Ziliotto para que acceda a una reapertura de paritarias en noviembre, después de que el gobierno provincial otorgara un incremento salarial en forma unilateral tras el desacuerdo con los gremios en la última negociación.
Los sindicatos aseguran que, en los últimos dos años, los salarios han sufrido una pérdida superior al 63% en relación a la inflación. “En diciembre del año pasado, el gobierno decidió no convocar a paritarias, y el porcentaje perdido nunca se recuperó”, señaló Julio Acosta, dirigente lucifuercista, quien además cuestionó el impacto de la inflación y acusó al gobierno provincial de implementar ajustes que benefician a sectores económicos específicos.
Además del reclamo salarial, la Intersindical invitó a UPCN, liderado por Jorge Lezcano, y a Utelpa, el principal gremio docente, a sumarse al plenario. Utelpa, a diferencia de los demás gremios, acordó en la última paritaria un incremento salarial y una reapertura de negociaciones para discutir un bono de fin de año.
En respuesta al anuncio del plenario, el gobierno provincial movió sus fichas y convocó a una reunión paritaria para el 20 de noviembre, aunque sin incluir una revisión de la pauta salarial. Los gremios decidirán en el plenario si acudirán a esta reunión, donde se discutirá exclusivamente el bono de fin de año.
Durante la conferencia de prensa en la que se anunció el plenario, Roxana Rechimont de ATE advirtió: “El bono y los porcentuales deben discutirse en noviembre. Nos acercamos a fin de año y necesitamos definir aumentos”. La dirigente reclamó además una revisión urgente de los sueldos, ya que el último ajuste fue absorbido por la inflación.
El mes pasado, la Provincia impuso un incremento unilateral con un sueldo mínimo garantizado de 800 mil pesos, un alivio que benefició principalmente a las categorías más bajas. Sin embargo, los sindicatos no acordaron, ya que esta garantía será absorbida en los futuros aumentos.





