Buenos Aires (2b) – Este miércoles, los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroeteveña de la Cámara Federal de Casación Penal decidirán si ratifican la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos impuesta en primera instancia a la expresidenta Cristina Kirchner. La audiencia, programada para las 11 en los tribunales de Comodoro Py, ha generado una gran expectativa y movilización en torno al proceso judicial.
Desde las 10 de la mañana, líderes como Juan Grabois y el exviceministro de Justicia Juan Martín Mena encabezan un acto frente a los tribunales, denunciando irregularidades en la causa y calificando la sentencia como una “condena política”. En un pizarrón montado frente al edificio de Comodoro Py 2002, se exhiben fotos de los fiscales Diego Luciani y Gerardo Pollicita junto a las imágenes de los jueces que hoy tomarán la decisión final.
En su intervención, Grabois cuestionó al Poder Judicial argentino, describiendo lo que considera un esquema de «lawfare» que busca influir en la política y marginar a la exmandataria de cualquier futura candidatura. “El único destino de Comodoro Py es la demolición”, sentenció Grabois, quien argumentó que la causa es un intento de proscripción contra Cristina Kirchner.
Este caso, que ha polarizado a la sociedad y dividido opiniones, se ha convertido en un símbolo de los debates sobre el rol de la justicia en la política y el impacto de las decisiones judiciales en figuras de alto perfil político. La resolución de la Cámara de Casación podría tener un impacto significativo en el futuro de la expresidenta y el escenario político argentino.





