Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – La expectativa de reactivación de la obra pública en 2025 dependerá del esfuerzo de las provincias tras el marcado retiro del Gobierno nacional de la inversión en infraestructura estatal. Este cambio de estrategia, que priorizó el mantenimiento de redes viales por sobre nuevos proyectos, dejó una profunda huella en La Pampa y otras provincias con una caída histórica en términos reales del gasto en obras.
Según un informe de la Fundación Éforo, la inversión en infraestructura pública entre enero y octubre de 2024 mostró un desplome del 83% interanual a nivel nacional. En este contexto, La Pampa registró una de las contracciones más severas: un 96% en términos reales, con apenas $996 millones ejecutados durante el período. Este recorte sitúa a la provincia entre las más afectadas, junto con La Rioja (97% menos), Chubut (90%) y Santa Cruz (93%).

Impacto local: obras paralizadas y empleo golpeado
El ajuste en la inversión pública no solo frenó proyectos esenciales para el desarrollo provincial, sino que también agudizó la crisis laboral en la construcción. El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) señala que, aunque hubo leves señales de recuperación en el empleo durante los últimos meses de 2024, los niveles actuales siguen siendo históricamente bajos.
En La Pampa, el impacto directo se evidencia en la paralización de obras clave y la falta de nuevos proyectos que reactiven la economía local. Esto se suma a un descenso generalizado en la venta de insumos para la construcción, reflejado en caídas de hasta el 34% en productos como hierro, ladrillos y revestimientos cerámicos, según el Índice Construya (IC).
Reacción provincial y horizonte para 2025
Con el Gobierno nacional centrado en la conservación de rutas a través de la Dirección Nacional de Vialidad, que absorbió más del 70% del presupuesto para infraestructura, las provincias enfrentan el desafío de asumir un mayor protagonismo en la reactivación de la obra pública. En La Pampa, los fondos provinciales podrían destinarse a proyectos prioritarios para contrarrestar el cimbronazo, mientras se aguarda una eventual recuperación de la inversión nacional en infraestructura.
La situación también plantea un llamado a la coordinación entre los sectores público y privado para fomentar obras locales, un aspecto clave señalado por la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO). En palabras de su presidente, Gustavo Weiss, “sería importante continuar con obras que están próximas a su finalización”.





