Córdoba (2b) – Las audiencias del juicio por el envenenamiento de 13 bebés en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba se retomaron este lunes. Hablaron dos madres y dos abuelas de dos bebas que fueron víctimas; una de las pequeñas falleció.
Este lunes 20 arrancó la tercera semana del juicio oral por las descompensaciones y muertes de 13 bebés ocurridas entre marzo y junio de 2022 en el hospital Materno Neonatal de la ciudad de Córdoba.
En la novena audiencia declararon Brisa Molina, mamá de Melody Molina, la beba que nació el trágico 6 de junio y falleció al día siguiente. También declaró la abuela de la beba, Romina Ceja. Además dieron su testimonio Ludmila Torres, mamá de M.T. una beba que nació el 6 de junio y sobrevivió, y también lo hizo la mamá de Ludmila, Sonia Torres.
El duro testimonio de Brisa Molina, de 19 años, marcó el comienzo de la novena audiencia del juicio por las descompensaciones de 13 bebés en el Hospital Neonatal entre marzo y junio de 2022.
“A mi bebé me la mataron y a mi me condenaron a vivir sin mi hija”, dijo de manera muy cruda.
La joven en su relato recordó cómo fue su parto, que su beba tenía un pinchazo en la espalda que luego fue ratificado por la autopsia y aunque dijo que pasaron muchas personas trabajadoras del hospital, no recuerda la fisonomía o la cara de algunos de ellos.
La autopsia determinó que su beba murió en la madrugada del 7 de junio por un exceso de potasio en su cuerpo. En el momento, los médicos no supieron explicarle el motivo de la muerte de su bebé.
Brisa tenía apenas 17 años cuando quedó embarazada. Ella cursaba el sexto año de la escuela secundaria.
El día que comienza con el trabajo de parto contó un episodio de enorme desgarro: ella va el 5 de junio con dolores pero como tenía 1 de dilatación la hacen volver a su casa. Vuelve a las horas y como tenía 4 de dilatación la hacen volver de nuevo.
Entre sollozos Brisa contó: “Les dije que no me podía volver, que no tenía plata. Me dejaron afuera del hospital. Quede sentada en una pirca con dolores tremendos. Hacía mucho frio”, dijo la mujer.
La joven narró que entró sola al preparto y a la sala de parto. Su beba nació a las 4:28 del 6 de junio con un test de Apgar de 8/9.
“Mi beba lloraba porque había nacido y yo lloraba de emoción porque había nacido”, agregó.
En la sala dijo que había personal médico y de enfermería. Describió a un hombre aunque no pudo distinguir a las mujeres.
Relató que la cambiaron mientras a ella la estaban cosiendo y que estaba sola en el lugar. La beba tomó el pecho y se la veía en buen estado . En la sala de posparto, relató que a eso de la 7 o 7:30 hizo cambio de guardia.
En la sala estaban Brisa, otra mamá y Ludmila, la mamá de Ludmila T., mamá de M.T. una beba que sobrevivió tras una descompensación el 6 de junio.
Brisa relató que en esa sala una enfermera entró para cambiarle el camisón. ‘Yo le di la beba a la enfermera, me di vuelta para ponerme el camisón y luego me la devolvió’.
Luego pasaron a Brisa a sala común donde compartió habitaciones con Ludmila.
A las 8 ingresó su madre un ratito y luego se fue porque el horario de visitas era a las 12. Me dijo que tenía las manos frías. Un momento clave de su relato fue cuando mencionó que en horas de la tarde le cambió el pañal a la beba y notó un punto rojo en su ropita . Pensó que era normal. ‘No le di mucha importancia. Yo era chica. Era mi primer bebe’ dijo y se quebró en llanto.
A la beba ya la habían vacunado en sus piernitas.
Brisa relató que a la tarde ya no tomaba el pecho y que las enfermeras le dijeron que era normal, al igual que sus manitos frías. Luego dijo que a las 21 se durmió y que la beba estaba a su lado. También le notó los ojos hacia abajo, una actitud diferente a la que había tenido a la mañana. Cuando se despertó, vio las luces apagadas y que le habían dejado la cena.
También contó que discutió con una enfermera porque querían que usara barbijo y ella no.
Allí noto que la beba no lloraba, ella le hablaba y no respondía. La mamá de al lado (Ludmila) llamó a las enfermeras quienes al ver el estado de la beba se la llevaron de inmediato a otra sala.
“A Ludmila le dijeron: mamá, tu bebé también está mal y también se la llevaron´´”.
‘Yo me puse muy mal, me quisieron dar un calmante y yo no lo tomé. Mi bebé estaba mal’ su relato luego fue desgarrador: ‘Ahí me encerraron tres veces enfermeras en una sala y me dijeron que no avise a mi casa. Yo igual le dije a mi mamá que vino ahí nomas y se cruzó con las tres enfermeras’.
A eso de la 1 de la madrugada me dijeron que la iban a subir a la UTI. ‘Estaba toda intubada en la incubadora. A las 4 de la mañana mi abuela me dice en el pasillo me dijo que la vida de la beba se había cortado’.
Brisa, su familia y la del papá de la beba, la despidieron.
‘No me supieron dar explicaciones. La directora del hospital (a quien identificó con sus características físicas) le dijo que no sabía cómo explicarle, que no les había pasado algo así y me dijo que podía hacer autopsia. Me hicieron creer que tenía algo en el corazón’ , recordó.
Brisa se emocionó varias veces en su relato y dejó en un silencio profundo a toda la sala. Dijo que no les gustaba hablar del tema, que le hacía muy mal y que no estaba haciendo tratamiento terapéutico aunque iba a empezar.
La abuela de Melody remarcó que la bebé estaba en perfectas condiciones

Entre las declaraciones de los familiares de las víctimas estuvo presente Romina Cejas, madre de Brisa Molina, quien dio a luz a Melody Luz Molina, la quinta bebé fallecida.
Según la mujer, los controles realizados a la pequeña estaban todos bien. Ella acompañó a su hija, se retiró del Neonatal, y a las 11 de la mañana del 6 de junio de 2022 sintió que “la beba tenía las manos frías».
“La vi a Brenda con 3 enfermeras o doctoras. La llamé para que revisara a la beba. Le dije que no era normal que no tomara la teta. A las 21 o 22 Brisa me llama llorando porque a la beba le dio un paro”, detalló.
La abuela de la niña insistió en poder ver a Melody, pero no pudo. Le comentaron los profesionales que era un caso muy extraño y ella les contestó que “si no salvaban a mi nieta le prendería fuego al hospital”.
«Para ellos no somos nada. Mi casa no es la misma que antes. La mataron en vida a mi hija. No soy la mujer fuerte que era», declaró Cejas.
Fuente: La Voz del Interior y CBA24n.





