Buenos Aires (2b) – El bloque de Unión por la Patria en Diputados sostuvo que «la participación de Milei en un delito de estafa cripto es de enorme gravedad». Cristina Kirchner dijo que con su «locura», Milei convirtió a la Argentina «en un casino donde el crupier es el mismísimo Presidente».
Tras el escándalo con una publicación de Javier Milei que recomendó una criptomoneda que resultó una estafa masiva a nivel internacional, el bloque de Unión por la Patria de la Cámara de Diputados de la Nación avanzó este sábado en la presentación de un pedido de Juicio Político contra el presidente de la Nación.
“La participación de Milei en un delito de estafa cripto es de enorme gravedad. Es un escándalo sin precedentes”, indicaron en la cuenta de X del bloque que preside Germán Martínez. «Nuestro bloque de diputados Nacionales decidió avanzar en la presentación de un pedido de Juicio Político contra el Presidente de la Nación», agregaron.
Más temprano, la idea había sido alentada por el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien aseguró: «Milei tiene que explicar ante el país y ante la justicia quiénes son los estafadores y a quiénes benefició. Tiene que quedar claro si él y su entorno están entre los estafadores. El presidente de la Argentina fue parte una estafa mundial. Es un escándalo y una vergüenza. Pero, ante todo, es un delito», enfatizó Kicillof en su cuenta de X.
Por su parte, Cristina Fernández también se refirió al caso que tiene como principal protagonista al Jefe de Estado y aseveró que «nunca en la historia se vio algo semejante», en un texto subido a sus redes. «Operaste como el gancho de una estafa digital», sostuvo la ex vice presidenta.
«De Hayek pasaste a Ponzi y te fuiste al pasto mal», señaló CFK sobre el episodio de la noche del viernes. «Miles confiaron en vos, compraron caro y en cuestión de horas perdieron millones mientras unos pocos (me juego la cabeza que todos libertarios) hicieron fortunas con información privilegiada», añadió sobre lo ocurrido.
«¡Y, para colmo, después decís que NO ESTABAS INTERIORIZADO! ¿No era que sos “el mejor presidente de la historia”? ¿No era que sos “el genio de la economía”? De autoproclamado “líder global” a CRYPTO ESTAFADOR», lo increpó Cristina.
Y añadió: «¡Mirá a donde nos trajiste con tu locura! Convertiste a la Argentina en un casino donde el crupier es el mismísimo Presidente. ESA ES TU LIBERTAD DE MERCADO… la del casino. Se te cayó la careta».
«Inflaste su valor aprovechándote de tu investidura presidencial», destacó la presidenta del PJ nacional, quien recordó que Milei había descalificado a sus predecesores, «cuando en realidad, el que es verdaderamente incompetente para ocupar ese sillón sos vos».

También, el diputado socialista Esteban Paulón anunció que impulsará el lunes el juicio político al jefe de Estado. Dada esta situación, el legislador señaló que impulsarán también un proyecto de citación al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para preguntarle qué relación tiene el presidente con el proyecto «Viva La Libertad Carajo» de la empresa privada KIP Protocol que promocionó desde su cuenta oficial, en qué contexto realizó el posteo, si la entidad está inscripta en Argentina y si está regulada por la Comisión Nacional de Valores.
Juicio político
El juicio político es el método que establece la Constitución Nacional para remover a las máximas autoridades del país. Está a cargo del Congreso y solo puede alcanzar al presidente, el vicepresidente, el jefe de gabinete de ministros y los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El artículo 60 de la Constitución establece que “su fallo no tendrá más efecto que destituir al acusado, y aun declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo en la Nación”. Si existiera alguna, la responsabilidad penal de los acusados queda a cargo de los tribunales ordinarios.
El proceso se inicia en la Cámara de Diputados. Cualquier funcionario o ciudadano puede presentar un pedido de enjuiciamiento contra los ministros de la Corte, que podrá ser aceptado o no por la Comisión de Juicio Político.
Si se lo considera admisible, la Comisión pone en marcha un sumario de investigación tomando las medidas del caso, incluida la declaración del imputado. Una vez que se concluye la investigación, hace falta la emisión de un dictamen, que se aprueba por mayoría simple, para que se inicie el juicio político o se desestime.
Para que la Cámara baja se transforme en acusadora, hacen falta los dos tercios de los votos. Alcanzado ese número (algo que exige un importante consenso político) la Cámara elige a uno o dos diputados que serán los encargados de presentar la acusación ante la Cámara alta, el Senado, que se constituye en la encargada de resolver el caso. Para alcanzar la destitución hacen falta los votos de por lo menos los dos tercios de los senadores presentes.
De avanzar con un proceso hacia la destitución del presidente, sería un hecho novedoso en los acontecimientos recientes de la historia parlamentaria. Hasta el momento, los antecedentes de juicio político en el Congreso son sobre jueces de la Corte.
En 2005, el Senado destituyó al juez de la Corte Suprema, Antonio Boggiano, y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos por tiempo indeterminado por los seis cargos que la acusación de la Cámara de Diputados le había formulado en el “caso Meller”. Boggiano era el último juez de la llamada «mayoría automática» de la Corte afín al gobierno de Carlos Menem.
Eduardo Moliné O’Connor fue vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia durante el menemismo. En 2003 fue destituido por ser hallado culpable por el Senado de dos de los nueve cargos que le había imputado Diputados. Los últimos procesos políticos contra jueces supremos habían tenido lugar en 1947, cuando Juan Domingo Perón promovió la destitución de cuatro magistrados.





