Buenos Aires (2b) – Bahía Blanca enfrenta una crisis sin precedentes tras la inundación que azotó la ciudad y que, hasta el momento, ha dejado un saldo de 16 víctimas fatales. Según estimaciones del intendente Federico Susbielles, la reconstrucción de la ciudad demandará más de 400 mil millones de pesos.
Entre los principales daños, Susbielles señaló que el Canal Maldonado «hay que hacerlo de vuelta» y que será necesario realizar obras para modificar el flujo del arroyo Napostá. La infraestructura de la ciudad quedó severamente afectada, con calles intransitables, redes de servicios colapsadas y edificios dañados.
Frente a esta catástrofe, el presidente Javier Milei anunció una asistencia de 10 mil millones de pesos, una cifra que el intendente consideró insuficiente. Susbielles aseguró que se enteró de la ayuda a través de un tuit del ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo. «Nos parece importante que se colabore con los bahienses, pero la reconstrucción requiere mucho más que eso», afirmó.
Dado que el Gobierno nacional no contempla un mayor financiamiento en obra pública, la Municipalidad de Bahía Blanca evalúa alternativas como la toma de créditos internacionales. Paralelamente, se habilitó una cuenta en el Banco Provincia para recibir donaciones, con el alias «BAHIAXBAHIA». También algunas empresas privadas se han contactado con el municipio para ofrecer apoyo financiero y logístico.
El Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Gabriel Katopodis, está realizando un relevamiento completo de los daños. Mientras tanto, se espera que el gobernador Axel Kicillof anuncie nuevas medidas de asistencia en los próximos días.
El desafío de la reconstrucción
Uno de los puntos más críticos es la situación del Canal Maldonado, construido en la década de 1950. «La zona está muy socavada, muchas placas de protección desaparecieron. Vamos a tener que priorizar esa obra, que es muy costosa», explicó Susbielles.
La inundación también afectó gravemente la capacidad operativa del municipio. Se estima que el 70% de sus móviles fueron arrastrados por el agua, lo que ha dificultado las tareas de recuperación. En respuesta, intendentes de la región han prestado maquinarias para acelerar los trabajos.
Además, el servicio eléctrico sigue interrumpido en el 45% de la ciudad, y la reparación de caminos llevará varias semanas debido al deterioro provocado por el agua.
Indignación por la respuesta del Gobierno nacional
El manejo de la crisis por parte del Ejecutivo nacional ha generado malestar en Bahía Blanca. Este sábado, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Defensa, Luis Petri, fueron increpados por vecinos durante su visita a la ciudad. «Perdimos todo, mojate los zapatos aunque sea», les gritó un hombre, reflejando la frustración de la comunidad.
Con la ciudad en estado de emergencia y la reconstrucción recién comenzando, los bahienses esperan respuestas concretas y una asistencia acorde a la magnitud del desastre.





