Santa Rosa (2b) – El presidente Javier Milei viajó este miércoles a Bahía Blanca, la ciudad golpeada por un feroz temporal que dejó al menos 16 muertos. La visita, que no había sido anunciada previamente, se produce luego de que sectores de la oposición lo acusaran de desentenderse de la tragedia.
El mandatario arribó junto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos; la secretaria de la Presidencia, Karina Milei; y los ministros Patricia Bullrich y Luis Petri. En su recorrido, visitó el Centro de Monitoreo municipal, donde se reunió con el intendente Federico Susbielles, y luego supervisó el puente táctico instalado por las fuerzas federales y una planta potabilizadora de agua.
Desde el Gobierno nacional justificaron el hermetismo sobre el viaje argumentando que no querían que se interpretara como una acción política. «Milei ya estaba en contacto con el intendente y viajó sin fotógrafos ni equipo de comunicación», aseguraron fuentes oficiales.
Repercusiones políticas
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó que no fue informado sobre la visita y recordó que el Ejecutivo nacional tiene «responsabilidades que asumir» ante catástrofes como esta. También advirtió sobre la necesidad de fondos para la reconstrucción de la ciudad.
Por su parte, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, señaló que «ahora viene otra etapa más costosa en términos de recursos», que incluye la reparación de infraestructura y asistencia económica a los damnificados.
Mientras tanto, el Ejército desplegó operativos para facilitar la movilidad en la ciudad, incluyendo la instalación de un puente modular sobre el Canal Maldonado. La situación sigue siendo crítica y se espera un plan de asistencia coordinado entre Nación, Provincia y Municipio.





