Santa Rosa (2b) – El gobernador Sergio Ziliotto inició su discurso de apertura de sesiones de la Legislatura pampeana con datos de los fondos nacionales que el gobierno de Javier Milei recortó a La Pampa y la deuda que se generó, que asciende a 115.000 millones de pesos. “Ya no se trata de un castigo a este gobernador, es un agravio mas a toda la sociedad pampeana. Por eso duele esa dirigencia que calla”, expresó el mandatario provincial ante los diputados.
Ziliotto indicó que hubo una caída del 96% de las transferencias del gobierno nacional a la provincia y a los municipios. “A eso se agregó la caída del 96% de las transferencias del gobierno nacional, violentando leyes, convenios y pactos federales. Así la deuda del gobierno nacional con la Pampa asciende al día de hoy a 115.272 millones”, detalló Ziliotto.
Y consideró que esta situación “ya no se trata de un castigo a este gobernador, es un agravio más a toda la sociedad pampeana. Por eso duele esa dirigencia que calla”.
Aclaró además que “La Pampa no es la única castigada por el gobierno nacional. Cualquier estadística muestra que las 23 provincias han sufrido, algunas más, algunas menos, la ejecución de la promesa presidencial de fundir a las provincias. A pesar de semejante escenario de ajuste en la Pampa mantuvimos el equilibrio fiscal. Así́ podemos seguir mostrando las fortalezas financieras provincial histórica de gobiernos peronistas. Y eso se debe… Y eso se debe a varias cosas. La primera, que somos un estado austero y eficiente. Aquí́ el estado trabaja, funciona, está ordenado y no necesita topos que vengan a romperlo, ni foráneos, ni locales».
Puntualizó también que “en 2024 los recursos provinciales se incrementaron un 107.3 %. Un valor exiguo si lo comparamos con las otras variables que incrementaron el gasto presupuestario. El primer desfasaje lo muestra el índice de precios al consumidor, que nuestra provincia fue del 114.4 %. A ello se suman los aumentos que soportaron las principales partidas presupuestarias. Medicamentos, 247%. Los insumos hospitalarios, 216. La obra pública, 140%. La educación, 170%. Y la seguridad ciudadana, 221%. A pesar de ello, no resentimos la prestación de ningún servicio público”.
“Ante dicha situación –continuó Ziliotto-, definimos prioridades. Seguir garantizando servicios públicos de calidad, como lo marca la historia, y defender el poder adquisitivo del salario como sostén del consumo. Tuvimos que disminuir la inversión pública en bienes de capital y en infraestructura. Un eventual cobro de la deuda paliará tal situación. Lo que no abandonamos fue la inversión pública para tratar de sostener la actividad económica y el consumo. Aplicamos 9.700 setecientos millones de pesos del presupuesto provincial al subsidio de tasas. La mayor parte de la inversión fue aportada por el Banco de la Pampa, en su rol de principal aliado del gobierno provincial, para intervenir virtuosamente en la economía provincial”.





