Buenos Aires (2b) – El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó la apertura de sesiones legislativas, donde advirtió esta tarde que Argentina «está sometida a un experimento de crueldad» y que el acuerdo con el FMI que anunciaría el gobierno nacional es una «estafa piramidal».
«Argentina está siendo sometida a un experimento de ajuste, crueldad y desintegración regido por valores contrarios a los que inspiran el gobierno que conduzco», expresó Kicillof al encabezar la Asamblea Legislativa en la sede del Congreso bonaerense, en La Plata. Al profundizar sobre esta definición, afirmó que el sistema que propone Milei «es una estafa piramidal donde se la llevan unos pocos y dejan un tendal de perjudicados». Y lanzó un mensaje directo al Gobierno: «No festejen un crédito del FMI porque los argentinos sabemos bien que más deuda con el FMI es menos futuro».
Según Kicillof, el modelo económico libertario propone una «transferencia de ingresos gigante desde la producción y el trabajo hacia el extractivismo y la especulación, de lo nacional hacia el extranjero». El gobernador remarcó que «ocho de cada 10 nuevos desempleados son bonaerenses» y disparó: «El Presidente parece olvidar algo fundamental: el gobierna la nación, pero no gobierna las provincias. Los gobernadores no somos empleados del Presidente».
«El ajuste claramente no fue para la casta…me animo a decir que es al revés. El 81% del ajuste lo explican jubilaciones, prestaciones sociales, transporte, tarifas y universidades. Los que se están beneficiando son sectores que no generan empleo. En Provincia de Buenos Aires no encontramos ni mesas de dinero ni extractivismo, encontramos producción y empresas bonaerenses. El gran ganador es el especulativo», reflexionó Kicillof. Los datos oficiales lo avalan.
Según las estadísticas del Indec, los sectores de agricultura y minería fueron los más pujantes en los últimos meses, en detrimento de la industria manufacturera y la construcción. La ecuación es simple: primarizar la economía y pulverizar el valor agregado.
En otro pasaje de su discurso, recalcó que «bajar la inflación es importante», pero «jamás» lo celebraría si la «moneda de cambio es el sufrimiento del pueblo». Y agregó: «La economía debe estar al servicio del pueblo y no al revés».
Fuente: El Destape





