Santa Rosa (2b) – El Sindicato de Peones de Taxis de Santa Rosa solicitó una audiencia con el intendente Luciano di Nápoli para plantear su preocupación por la falta de controles municipales y el avance de aplicaciones como Uber, que —según estiman— ya cuentan con entre 60 y 70 autos operando en la ciudad.
“Desde diciembre la comuna dejó de hacer controles. No se respetan las ordenanzas vigentes y eso está afectando directamente al trabajo de taxistas y remiseros”, advirtió José Bocalatte, secretario general del gremio, en declaraciones a CPEtv.
El dirigente señaló que la llegada de nuevos vehículos por fuera del sistema formal, sumado a la falta de fiscalización, generó una «liberación del servicio» de transporte de pasajeros. “Se está reduciendo considerablemente la cantidad de viajes para los trabajadores habilitados, y eso repercute en el salario, porque cobramos a porcentaje”, remarcó.
Entre los reclamos, Bocalatte mencionó que no se están haciendo las desinfecciones obligatorias ni los controles de habilitación de choferes. “Hay titulares que están poniendo a manejar autos a personas no autorizadas por el municipio. También observamos que, en el caso de los coches para personas con movilidad reducida, de los seis que había habilitados solo quedan dos, porque se permitió que se reemplacen por vehículos comunes”, denunció.
Además, cuestionó al Concejo Deliberante por no actualizar la normativa. “No se modificó nada, no se adaptó la ordenanza a la situación actual. Todo esto, sumado al ingreso de Uber, contribuye al descontrol que hoy vivimos”, afirmó.
El gremio presentó una nota formal al municipio el pasado 7 de febrero. Si bien no había tenido respuesta hasta el momento, Bocalatte confirmó que en los próximos días serán recibidos por el intendente.
“No vamos solo a plantear problemas, sino también a llevar soluciones. Nuestra propuesta no es eliminar Uber, sino implementar una aplicación electrónica propia, que permita a los usuarios pedir un taxi o remis, pero con trabajadores habilitados y en regla”, explicó.
Consultado sobre si podrían competir con Uber, Bocalatte respondió: “La tarifa de Uber es dinámica, y hay momentos en los que es más cara o igual que un taxi. No es solo una cuestión de precio. Lo que proponemos es que el municipio tenga su propia aplicación, controlada y justa para todos”.





