Buenos Aires (2b) – Más de 150 jefes de Estado y delegaciones extranjeras se congregaron este sábado en la Plaza de San Pedro para participar del funeral del papa Francisco, en una ceremonia marcada por la emoción y los homenajes a su legado. El presidente argentino, Javier Milei, formó parte de la comitiva nacional integrada por siete funcionarios, quienes fueron vistos profundamente conmovidos, algunos hasta quebrados en llanto.
La homilía estuvo a cargo del cardenal italiano Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, quien destacó a Francisco como «un Papa en medio de la gente, con el corazón abierto a todos» y «atento a los cambios de la sociedad y a la voz del Espíritu Santo en la Iglesia».
Re recordó que la elección del nombre Francisco fue una señal temprana del estilo pastoral que marcaría su pontificado: «La decisión de tomar el nombre de Francisco apareció inmediatamente como la elección de un programa y un estilo», señaló, evocando el espíritu de San Francisco de Asís que inspiró al pontífice argentino.
Desde el altar de la Basílica de San Pedro, el cardenal también remarcó la entrega incansable del Papa por los más vulnerables: «Deseoso de estar cerca de todos, gastándose sin medida, especialmente por los últimos de la tierra: los marginados».
En uno de los pasajes más emotivos de la ceremonia, Re se dirigió al papa Francisco con un pedido conmovedor: «Querido Papa Francisco, ahora te pedimos a ti que reces por nosotros. Que desde el cielo bendigas a la Iglesia, a Roma y al mundo entero, como hiciste el pasado domingo en tu último abrazo con el Pueblo de Dios».
La multitudinaria ceremonia cerró con un profundo silencio y un aplauso que se extendió varios minutos, mientras el féretro de Francisco comenzaba su camino hacia su descanso final en las grutas vaticanas.





