Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – Autoridades sanitarias alertaron sobre un posible desabastecimiento de vacunas clave en el segundo trimestre del año, lo que genera preocupación en varias provincias, incluida La Pampa.
Fuentes del Ministerio de Salud pampeano indicaron que si bien en 2024 no hubo demoras significativas en la provisión de vacunas, en lo que va de 2025 la situación comenzó a complicarse. «En el primer trimestre hubo un retraso leve, pero para este segundo trimestre estimamos que habrá un stock insuficiente en algunas vacunas, entre ellas la triple viral y la antipoliomielítica», señalaron.
Ambas vacunas son fundamentales para la protección de la infancia y la prevención de enfermedades que, aunque controladas, no están erradicadas y podrían resurgir si se reducen los niveles de cobertura.
Uno de los mayores focos de preocupación es la triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas. Su posible escasez cobra aún más relevancia debido al brote de sarampión que afecta a localidades del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En esa región se lanzará una campaña de vacunación con dosis adicionales, aunque por el momento estará restringida a las zonas afectadas.
Desde la provincia de La Pampa ya se realizaron gestiones ante el Ministerio de Salud de la Nación, responsable por ley de garantizar la provisión de las vacunas del calendario oficial. «Es probable que en algún momento no contemos con el stock necesario de vacunas», advirtieron fuentes sanitarias locales, señalando que otras provincias estarían atravesando una situación similar, aunque aún no haya un pronunciamiento conjunto.
El ministro de Salud de Neuquén, Martín Regueiro, confirmó que su provincia también enfrenta faltantes. Recordó que la Ley 27.491 de Control de Enfermedades Prevenibles por Vacunación establece que las vacunas son obligatorias, gratuitas y un bien social asegurado por el Estado Nacional.
En este contexto, las provincias insisten en la necesidad de respuestas urgentes por parte del Gobierno Nacional para evitar la interrupción de esquemas de vacunación y el riesgo de reaparición de enfermedades prevenibles.





