Santa Rosa y Buenos Aires (2b) – La sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados quedó trunca por segunda vez consecutiva. No fue por falta de voluntad opositora, sino por las ausencias claves que operaron como un salvavidas para el Gobierno nacional. La presión del oficialismo surtió efecto, pero fue el silencio estratégico de legisladores que responden a ciertos gobernadores lo que terminó de inclinar la balanza.
Con 124 presentes, el tablero quedó a sólo cinco manos del quórum. Y en esa cifra se escondió la verdadera historia del día: gobernadores, operadores y ausentes que blindaron al presidente Javier Milei, evitando el debate de temas urgentes y sensibles.
“Una vez más, la insensibilidad pudo más que la responsabilidad”
La diputada pampeana Varinia Marín (UxP) fue una de las que no ocultó su indignación:
“El Gobierno y sus aliados volvieron a darle la espalda a quienes más lo necesitan», denunció.
“Hoy negaron el quórum para tratar:
📍La prórroga de la moratoria previsional.
📍La recomposición de los haberes jubilatorios.
📍El aumento y la incorporación del bono al haber.Pero eso no fue todo.
🚫También bloquearon la posibilidad de declarar la emergencia en los partidos de la provincia de Buenos Aires afectados por las inundaciones.”Y sentenció: “Una vez más, la insensibilidad pudo más que la responsabilidad.”
En la misma línea, la diputada radical Marcela Coli, integrante de Democracia para Siempre, lamentó la oportunidad desperdiciada:
“Hoy por falta de quórum no pudimos tratar el aumento a las jubilaciones, la moratoria previsional, el proyecto de $Libra, ni la emergencia por las inundaciones en Buenos Aires.”
Y anticipó: “Ya pedimos una nueva sesión especial para el jueves 29, esperamos que ese día algunos sectores estén a la altura.”

El PJ dividido: Zamora y Jalil, ausentes con aviso
En Unión por la Patria, de sus 98 miembros, hubo 8 ausencias. Cuatro fueron santiagueños (Celia Campitelli, Ricardo Daives, José Gómez y Bernardo Herrera), y otros dos de Catamarca (Fernanda Ávila y Dante López Rodríguez), todos responden a los gobernadores Gerardo Zamora y Raúl Jalil. Más tarde, algunos de ellos ingresaron al recinto, pero lo hicieron tarde: el quórum ya se había perdido.
Completaron la lista de faltazos de UxP la chubutense Eugenia Alianiello y la puntana Natalia Zabala Chacur. Aun con el esfuerzo del bloque —que incluyó al propio Leopoldo Moreau, operado del corazón pocas horas antes—, no alcanzó.
Encuentro Federal y Democracia para Siempre: ausencias que pesaron
En Encuentro Federal, de los 15 miembros, sólo 10 estuvieron al momento del quórum. Faltaron los cordobeses Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca y Alejandra Torres, además del chubutense Jorge “Loma” Ávila. Los presentes fueron, entre otros, Miguel Pichetto, Margarita Stolbizer y Florencio Randazzo.
Por su parte, en Democracia para Siempre, hubo 10 de 12 presentes. Se ausentaron el jujeño Jorge Rizzotti y el chaqueño Juan Carlos Polini, aunque este último ingresó cuando ya era tarde.
Quórum frustrado, pasillos calientes
La Coalición Cívica, que en la previa amagó con no bajar por diferencias con el temario, finalmente aportó sus seis diputados. Lo mismo hizo el Frente de Izquierda, con cuatro de cinco presentes —sólo faltó Vilma Ripoll, por motivos de salud—.
Entre los presentes solitarios se contaron Julio Cobos (único radical en el recinto), Roberto Mirabella (Santa Fe), Sergio Acevedo (Santa Cruz) y la exlibertaria Lourdes Arrieta, que miraba el tablero detrás de las cortinas junto a Marcela Pagano y las bullrichistas Silvana Giudici y Patricia Vásquez, que apuraban al presidente Martín Menem para que cierre cuanto antes la sesión.
Uno que amagó y se fue fue el larretista Álvaro González.
Quiénes no bajaron al recinto
No estuvieron ni se los esperó: La Libertad Avanza, el PRO, la UCR (excepto Cobos), Innovación Federal, la Liga del Interior, Independencia, MID, Futuro y Libertad, Producción y Trabajo, y los monobloquistas: Paula Omodeo (CREO), Osvaldo Llancafilo, Ricardo Garramuño, Mario Barletta y José Luis Garrido.
Con un Congreso semivacío, la estrategia del oficialismo volvió a surtir efecto: bloquear el debate sin asumir el costo político del voto negativo. En el camino, quedaron jubilados, inundados, beneficiarios de programas sociales y todo el sistema previsional, esperando que en la próxima sesión —si es que ocurre— “algunos sectores estén a la altura”.





