Santa Rosa (2b) – Luciano di Nápoli hizo un desafío amplio y extenso en la jornada de ayer para lo que será la renovación del Consejo Provincial del PJ y toda la estructura que urgirá alrededor de sí misma. El intendente santarroseño vio el hueco el 25 de marzo pasado y encontró la manera de colarse entre las pequeñas grietas que el peronismo presenta, sabiendo quizás, que el partido no entendía o demandaba ello. Al no ser el conductor del movimiento, di Nápoli le dejó su petitorio al actual presidente justicialista Sergio Ziliotto y con un claro mensaje: si no ingresan 2 diputados peronistas de La Pampa a la próxima Cámara de Diputados, habrá lío.
Más allá de la narrativa proscristivista que di Nápoli planteó en el día de ayer, el poder dentro del PJ muestra un tironeo fortísimo entre las dos caras más visibles de la gestión en La Pampa: el gobernador de la provincia y el intendente de la capital. Di Nápoli hace el camino del ‘Ningo’, de la ciudad a la provincia, y le disputa el poder a un Sergio Ziliotto que a pesar de tener la lapicera y demostrar que la usa, transita una confesa retirada.
Todo lo que significó la conferencia del día martes tiene un sentido: di Nápoli se mostró acompañado de 3 personas jóvenes, dando a entender que será el primer avance de muchos. Estuvo acompañado de Manuel Feito, intendente de Lonquimay y uno de los perfiles candidateables del peronismo, Shirley Bustos, secretaria adjunta de La Bancaria que tomó alto perfil público el año pasado cuando la privatización del Banco Nación estaba en plena agenda, y una integrante de la Juventud Peronista, Ana Sol Portaluppi, quien tuvo paso importante por la militancia universitaria y que además hizo su carrera política en su localidad de origen, Eduardo Castex, participando no sólo de la política local, sino en el club Estudiantil.
Señales de la escalada dinapolista se dejaron entrever en el documento que leyó la militante juvenil: el espacio de Renovación Peronista Pampeana le exigió al presidente del PJ Sergio Ziliotto devolverle los dos escaños al peronismo en la Cámara de Diputados, un reclamo a priori difícil por los números que prestan las encuestas y que sólo se podría dar como resultado del alineamiento de escenarios que probablemente no se den. Al día de hoy, los sondeos indicarían que el peronismo ganaría la elección pero de todos modos sólo ingresaría un diputado, en tanto, los otros dos podrían dividirse entre un frente que contenga a La Libertad Avanza con posibles socios y la UCR que, atendiendo al escenario actual, podría volver a reeditar Juntos por el Cambio a la par del Pro. La lista renovadora dejó en claro, tras anunciar su baja y su renuncia a todos los cargos que actualmente ocupa, que se desligará de toda responsabilidad electoral en octubre, por lo cual generará un estado de expectativa total por los resultados y lo que será le día después.
Es importante remarcar este pedido de la lista ‘proscripta’, como se autodeterminan: Ziliotto mantuvo la gobernación en 2023 con un caudal de votos que se redujo respecto a su primera victoria en 2019, y en las legislativas 2021 perdió un escaño en manos de la formula Kroneberger-Maquieyra (Juntos por el Cambio), lo que le significó al peronismo la primera derrota en 35 años desde el retorno de la democracia. El escenario actual le pone difícil a Ziliotto, como estratega electoral justicialista, perder el escaño que el partido cedió en 2021, no necesariamente siendo perdedor en los comicios.
Esta situación ya fue analizada y ayer puesta en la mesa por di Nápoli y su armado, que además cuestionó la conducción partidaria e incluso le trazó un paralelismo con su ex línea, La Cámpora, en la provincia: “son sectarios”, enfatizó. Vinieron reclamos por el lado de afiliaciones, fue la propia Shirley Bustos la que denunció hechos “raros” en función de que admitió haberse afiliado “en 2012 de la mano de mi padre”. Feito, pluralista confeso, indicó también un desatino en la conducción justicialista e invocó a Carlos Verna: “me gustaría escucharlo”, dijo cuando fue consultado por la prensa, y lanzó un dardo: “Carlos tenía que enfrentar estrategias electorales para llegar a lugares donde la gente tenía que vivir mejor y lograba ensanchar el caudal electoral”, mencionó en sintonía con los reclamos ligados al proceso electoral que enfrentará en octubre el PJ.





