Santa Rosa (2b) – Docentes de la Escuela Hogar N° 88 “Maestro Franklin Atencio” de la localidad de La Humada, en el oeste pampeano, elevaron un fuerte reclamo salarial al gobernador Sergio Ziliotto, a la ministra de Educación Marcela Feuerschvenger, y a las autoridades de UTELPa, el gremio docente provincial. La nota, firmada por el personal de la institución, denuncia precarización laboral, desigualdades en el sistema educativo, y un profundo sentimiento de abandono institucional.
“Estamos a la deriva frente a un gobierno provincial que no da muestras suficientes de apoyo”, expresaron, y apuntaron también al gremio, al que acusan de haberse alejado de sus representados: “Hace tiempo dejó de representarnos, persiguiendo solamente los ideales e intereses de sus dirigentes”.
El documento detalla una serie de problemáticas que afectan directamente la labor docente en esta modalidad, entre ellas:
Salarios que no alcanzan: por 21 horas cátedra perciben apenas algo más de un millón de pesos, mientras que docentes con menos carga horaria ganan significativamente más.
Carga horaria extendida (12 horas adicionales semanales propias de la modalidad hogar) por apenas $23.000, un monto que califican de irrisorio.
Tareas pedagógicas múltiples (planificaciones, proyectos, secuencias didácticas) sin el correspondiente reconocimiento en los nomencladores.
Condiciones de traslado críticas: más de 80 kilómetros de ripio en mal estado, con escaso transporte público. La mayoría del plantel docente reside a más de 300 km de distancia.
Desigualdad en zona desfavorable: docentes de especialidades no perciben el mismo adicional que los de grado, a pesar de compartir residencia y condiciones.
Los docentes advierten que los sueldos actuales no solo impiden proyectar una vida digna, sino que atentan contra la finalidad esencial de su tarea: el acompañamiento educativo de niñas y niños de contextos rurales. “Por momentos perdemos de vista lo más importante”, señalaron.
Finalmente, exigieron una revisión urgente de su situación salarial, para que el sueldo deje de ser una fuente de angustia y se convierta en una motivación: “Necesitamos un salario digno, vital y móvil, que no se vea superado por descuentos y deudas”.
El reclamo se enmarca en un contexto de fuerte ajuste nacional y provincial, en el que las escuelas de modalidad hogar y jornada completa denuncian estar sistemáticamente invisibilizadas en las negociaciones paritarias.





