Santa Rosa (2b) – El dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) local, Carlos Alonso, se expresó en redes sociales tras conocerse la ratificación de la condena a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y planteó fuertes cuestionamientos sobre el funcionamiento de la justicia argentina.
“Más allá de lo que cada uno piense de ella, esto no puede dejarnos indiferentes. Es triste que un expresidente sea declarado culpable de un delito”, sostuvo Alonso. “En un país serio, quienes gobernaron deberían poder terminar su mandato y caminar tranquilos por la calle como cualquier vecino. Pero también deberían tener derecho a un juicio justo. Sin operaciones, sin tribunales armados a medida, sin tiempos acomodados al calendario electoral”, advirtió.
En su pronunciamiento, el referente radical alertó sobre “graves irregularidades” en el proceso judicial contra la exmandataria y comparó la situación con otros casos que, según señaló, no avanzan con la misma velocidad. “Hay expresidentes y funcionarios con causas desde hace años que ni siquiera pisan un juzgado. No son noticia. No hay tapas. No hay celeridad. ¿Por qué? ¿Por el apellido? ¿Por el partido? ¿Por a quién molestan?”, cuestionó.
Alonso también apuntó contra el uso político del Poder Judicial: “Lo que no quiero es una justicia que actúe según conveniencias. Eso no es justicia. Es poder disfrazado de imparcialidad. Y ojo: esto no daña solo hacia adentro. ¿Qué país puede ser tomado en serio si su justicia parece un circo? Sin una justicia confiable, no hay democracia sólida, ni inversiones, ni futuro estable”.
Finalmente, el dirigente lanzó una reflexión que cruzó la grieta política: “Podemos pensar distinto, votar distinto, pero hay algo en lo que deberíamos estar de acuerdo: o la ley es para todos, o no es para nadie”.
Y cerró con una pregunta dirigida a toda la sociedad: “¿Qué hubiéramos dicho si el fallo era otro? Si la Corte hubiera anulado la condena, ¿la otra mitad del país hubiera gritado ‘justicia’ o ‘impunidad’? La grieta hace que muchas veces no discutamos los hechos, sino desde qué lado de la grieta los miramos. Y así, no hay justicia que alcance”.





