Santa Rosa (2b) – El fuerte temporal que azotó a Bahía Blanca y al sur bonaerense el pasado 7 de marzo dejó secuelas aún visibles en infraestructura clave de la región. Las intensas lluvias y ráfagas de viento no solo provocaron destrozos urbanos y costeros, sino que también afectaron seriamente la Ruta Nacional 35, uno de los principales corredores viales que conectan la ciudad con las provincias de La Pampa y Córdoba.
Uno de los puntos más comprometidos sigue siendo el kilómetro 65, donde la calzada continúa completamente cortada y las tareas de reparación avanzan lentamente. Según la Dirección Nacional de Vialidad, en ese tramo el tránsito pesado está totalmente prohibido, mientras que se mantienen habilitados desvíos provisorios únicamente para vehículos livianos, residentes de la zona y frentistas.
“Se solicita evitar la utilización del tramo”, indicaron desde el organismo, que trabaja de forma continua con maquinaria pesada. La traza alternativa, construida con la colaboración de los distritos de Vialidad Nacional de La Pampa y Córdoba, se extiende por 700 metros y será compactada con mezcla granular, previo a la colocación de barandas de seguridad tipo flexbeam y señalización provisoria.

Obras en marcha, restricciones y vetos
Las obras de Vialidad Nacional también incluyen reconstrucción de alcantarillas, calce de banquinas y reposición de estructuras de conducción del agua en múltiples progresivas, como las ubicadas en los kilómetros 16,17; 23,74; 25,04; 25,78 y 29. El objetivo es recuperar la capacidad estructural de la vía para soportar tránsito de camiones y vehículos pesados.
En paralelo, en el kilómetro 32 se avanza en la ampliación de una alcantarilla que permitirá el paso simultáneo de vehículos de gran porte, mediante la instalación de un nuevo tramo de 2 metros de diámetro y 2 metros de largo. También se realiza limpieza de banquinas y corte de vegetación para mejorar la visibilidad.
En medio de esta situación, el Congreso Nacional había aprobado en abril la Ley 27.790, que declaraba la emergencia en varios partidos bonaerenses afectados por el temporal, incluyendo Bahía Blanca y Coronel Rosales, y creaba un fondo especial para obras y asistencia. Sin embargo, el presidente vetó la norma en su totalidad mediante el Decreto 424/2025, argumentando que la ley carecía de previsión presupuestaria y duplicaba medidas ya dispuestas por el Poder Ejecutivo.
Actualmente, sigue vigente el programa Suplemento Único para la Reconstrucción (S.U.R.), gestionado por el Ministerio de Seguridad, que otorga subsidios a damnificados por el temporal.
El impacto en la región
Las restricciones sobre la Ruta 35 han complicado la logística en el sudoeste bonaerense, afectando especialmente al transporte de carga entre Bahía Blanca y La Pampa. En la Ruta Nacional 3, a la altura del kilómetro 672, también se realizan obras de emergencia: se removieron más de 10.000 metros cúbicos de suelo, se reconstruyeron taludes y se repusieron barandas de seguridad.
Además, en el Canal Maldonado se instaló una alcantarilla como dique para desviar el curso del agua y permitir la inspección estructural del viaducto. En ese operativo participó personal del Ejército Argentino, que aportó equipos de bombeo de alto caudal.
Tres meses después del temporal, la región aún arrastra las consecuencias de un fenómeno climático extremo. Y si bien las obras están en marcha, el restablecimiento pleno de la circulación vehicular —especialmente del tránsito pesado— aún no tiene una fecha concreta.





