Santa Rosa (2b) – El Ejecutivo nacional avanza con la segunda etapa del plan de concesiones viales, que incluye más de 4.400 km de rutas. La Pampa tendrá un rol central con la participación de las rutas nacionales 35, 188 y 152, en un contexto donde crece la preocupación por los siniestros fatales en todo el país.
En medio de una serie de tragedias viales que marcaron las vacaciones de invierno, el Gobierno nacional acelera una de sus iniciativas más ambiciosas en materia de infraestructura: la licitación del segundo tramo de concesiones viales. El plan incluye 4.400 kilómetros de rutas nacionales, entre ellas varias que atraviesan el territorio pampeano y que hoy presentan deficiencias en su estado y niveles preocupantes de siniestralidad.
Las rutas nacionales 35, 188 y 152, claves para la conectividad entre La Pampa, Buenos Aires, San Luis y Córdoba, forman parte de los corredores que serán transferidos a concesión privada con contrato de hasta 30 años, dependiendo de las tarifas ofrecidas. También se incorporarán tramos actualmente bajo la gestión estatal de Corredores Viales S.A.
La licitación, que será publicada en la web oficial «Contratar» y avalada por resolución de la Secretaría de Transporte, contempla tareas de bacheo, limpieza, señalización, iluminación y reparación de defensas. Los tramos se dividirán en ocho grandes corredores, y La Pampa integra dos de ellos: el tramo “Sur” (736 km, que cruza también Buenos Aires) y el corredor “Pampa” (504 km, en conjunto con San Luis).
En todos los tramos será obligatorio implementar tecnología de cobro electrónico con el sistema free flow —sin barreras físicas— antes del 31 de diciembre de 2026. Esto apunta a agilizar el tránsito y mejorar el control vehicular mediante lectura de patentes y tags.
Seguridad vial en el centro del debate
La inclusión de rutas pampeanas no es casual: el mal estado del pavimento, la falta de señalización adecuada y el creciente tránsito de camiones y turismo hacen que muchas de estas vías registren incidentes frecuentes. A esto se suman casos graves de violencia vecinal como el ocurrido este fin de semana en 25 de Mayo, donde un hombre fue apuñalado y golpeado con un bate de béisbol tras reclamar por ruidos molestos. La víctima debió ser trasladada a Catriel para una cirugía de urgencia.
Aunque el hecho no fue un accidente vial, sí se produjo en un contexto de saturación urbana y escasa infraestructura, una constante en muchas localidades pampeanas atravesadas por rutas nacionales.
En paralelo, los trágicos choques registrados en Santa Fe, Río Negro y Santa Cruz —con once muertos en tres días— volvieron a encender las alarmas sobre las condiciones de las rutas. Los siniestros involucraron micros, autos y camiones, y ocurrieron en trazados que también forman parte de la red vial nacional incluida en el nuevo esquema de concesiones.
El Gobierno nacional, encabezado por la Secretaría de Transporte de Luis Pierrini, apuesta a que estas licitaciones permitan reducir la siniestralidad, mejorar la infraestructura y modernizar el sistema de peajes. Sin embargo, organizaciones de usuarios y transportistas ya expresaron dudas sobre el impacto tarifario para los conductores, en especial en provincias del interior como La Pampa, donde las rutas son esenciales para la movilidad y la producción.
La recepción de ofertas está prevista para fines de septiembre, y las nuevas empresas concesionarias tomarían posesión en noviembre. A fines de agosto también comenzará la tercera etapa de privatización de la Red Federal Vial, que abarcará más de 3.900 km en 11 provincias.
En total, serán más de 9.000 kilómetros bajo administración privada, lo que representa el 20% de la red nacional, pero con el 80% del tránsito vehicular del país. Para La Pampa, la apuesta es doble: modernizar sus rutas y, al mismo tiempo, frenar el deterioro de caminos que hoy representan un riesgo latente.





