Santa Rosa (2b) – Cecilia Alcántara, docente con 32 años de experiencia en el sistema educativo, brindó un conmovedor testimonio tras sufrir una agresión en la Escuela N° 218 de Santa Rosa. El hecho ocurrió el martes, cuando una alumna de los primeros grados agredió físicamente a Alcántara y a otros docentes, en un episodio de extrema tensión que requirió la intervención de la Unidad Funcional de Género y el arribo de una ambulancia.
«Necesito expresar y compartir lo que estamos pasando en las escuelas, que deberían ser lugares de orden, paz y diversión, y no escenarios de violencia», expresó Alcántara conmovida en declaraciones a LU 100. «Nunca viví una situación tan fea», agregó, visiblemente afectada.
Violencia sin respaldo
La docente denunció la falta de acompañamiento institucional y gremial para quienes enfrentan estas situaciones. “No tenemos quien nos asesore legalmente ni psicológicamente. Las personas que vivimos situaciones violentas quedamos desarmadas y al otro día tenemos que volver al aula como si nada hubiera pasado”, relató.
El testimonio de Alcántara refleja una realidad que atraviesan muchos trabajadores de la educación, quienes deben enfrentar no solo episodios de violencia en las aulas, sino también la falta de contención posterior. «He tenido que asistir a reuniones con padres frente a agresores, con la mejor cara, sin respaldo», sostuvo.
La agresión no solo la afectó a ella. Otros docentes también fueron víctimas de empujones y situaciones angustiantes. “Nos ayudamos entre nosotros, como siempre lo hacemos, pero fue una situación muy violenta. Nadie quiere salir lastimado, y hacemos lo que dicen los protocolos, pero después quedamos solos con el impacto de lo vivido”, explicó.
Críticas a UTELPa y el rol del gremio
Alcántara, quien forma parte de los docentes autoconvocados Rosa Verde y se desafiliara de UTELPa en 2022, también fue tajante respecto al accionar del gremio. “No tengo ningún contacto con ellos. Los que están afiliados verán si los llaman o los acompañan, pero esto no pasa solo en nuestra escuela. Pasa en todas, y no estamos teniendo respuestas”.
Denunció que todos los equipos técnicos están enfocados en acompañar a los estudiantes, lo cual valoró, pero remarcó la ausencia de apoyo para los docentes: “Ese trabajo se hace, pero a nosotros, los que estamos dentro del aula, nadie nos escucha”.
Una llamada de atención
Alcántara aseguró que su testimonio busca visibilizar lo que viven muchos educadores. “No está bueno trabajar así. Volver como si nada hubiera pasado, con la angustia y el cuerpo dolorido por lo que atravesamos, es muy difícil”, reflexionó.
Finalmente, apuntó: “He vivido situaciones muy violentas, y aquí sigo, sola. La mentira del gremio ya fue expuesta, y la gente sacará sus propias conclusiones. Ojalá este testimonio sirva para que caiga el velo de lo que verdaderamente está pasando en nuestras escuelas”.





