Buenos Aires y Santa Rosa (2b)- El cierre de urnas en Corrientes dejó un clima de euforia contenida en el oficialismo y de expectativa en la oposición. Sin datos oficiales hasta después de las 21, el radicalismo gobernante ya se muestra confiado en haber retenido la provincia en primera vuelta, mientras que el peronismo asegura que habrá balotaje.
“El rendimiento electoral ha sido muy importante y nos satisface, nos obliga a tener toda la responsabilidad del caso porque en algunos lugares recién se está enviando la información de las planillas”, afirmó el secretario general de la Gobernación, Carlos José Vignolo, en declaraciones a la prensa.
El funcionario provincial remarcó que en el oficialismo están “muy contentos” con la evolución de la jornada y con la performance de Vamos Corrientes, el frente que encabeza el gobernador saliente Gustavo Valdés y que postuló a su hermano, Juan Pablo Valdés, como candidato a sucederlo.
El oficialismo, confiado en cerrar en primera
En el búnker de Vamos Corrientes daban a Juan Pablo Valdés ganador en primera vuelta y ubicaban en segundo lugar al exgobernador Ricardo Colombi. La expectativa es que el radicalismo retenga sin sobresaltos un territorio que gobierna desde hace más de dos décadas.
El PJ, con otra lectura
Del otro lado, el peronismo agrupado en el frente “Limpiemos Corrientes” sostiene que su candidato, Martín “Tincho” Ascúa, logró instalarse en un escenario de segunda vuelta. “Hay balotaje”, repiten en la mesa chica del justicialismo, que busca forzar a los radicales a un mano a mano en noviembre.
Lo que se juega
La elección define al sucesor de Gustavo Valdés, que en diciembre termina su segundo mandato y no puede presentarse nuevamente. La novedad de la jornada es el peso de La Libertad Avanza, que según los primeros cómputos pelea por el tercer lugar con Colombi, en un distrito históricamente dominado por el radicalismo y el PJ.
Corrientes queda ahora en el centro de la escena nacional: mientras el oficialismo provincial ya se prueba la banda para Juan Pablo Valdés, la oposición insiste en que todavía queda una vuelta más por jugar.





