Santa Rosa (2b) – A seis meses y veinte días del trágico hecho que le costó la vida a Lía Falcón, su mamá, Alejandra, hizo un nuevo y contundente pedido a los jueces de la causa para que fijen de inmediato la fecha del juicio. El único imputado, Francisco Roldán, permanece con arresto domiciliario desde los primeros días del proceso judicial, lo que provocó la indignación y el dolor de la familia de la joven.
“¿Hasta cuándo? Señores jueces, hoy depende de ustedes. Lía lleva 6 meses y 20 días fallecida y es el mismo tiempo que la jueza Florencia Maza lo premió al asesino con domiciliaria, con la excusa de que no tenía antecedentes, lo cual faltó a la verdad”, denunció Alejandra en un mensaje público. La mujer recordó que Roldán tiene antecedentes policiales por hurto y por incumplimiento de la cuota alimentaria. “Lo mandó de vacaciones a su casa mientras nosotros enterrábamos a Lía”, lamentó.
También cuestionó la actuación del juez Carlos Chapalcaz, a quien acusó de no haber actuado con firmeza cuando Roldán o su entorno hostigaron a familiares y amigas de la víctima. “En vez de meterlo preso, lo siguió protegiendo, dándole solo una perimetral. Él está en su casa con una tobillera porque supuestamente no hay peligro de fuga”, criticó.
Alejandra relató el sufrimiento que atraviesa su familia desde el hecho, especialmente su hija menor, de 14 años, que debió ser trasladada a Buenos Aires para recibir atención médica tras una crisis emocional. “Ese día solo quería mirarlo a la cara, pero también ese señor me lo negó con sus acciones”, señaló.
Pese a su dolor, reconoció que durante la última audiencia el juez Carlos Ordáz “cumplió con excelencia su desempeño” al admitir todas las pruebas presentadas por la querella. Sin embargo, advirtió que la causa sigue paralizada: “¿Tanto trabajo tienen? ¿O será que hay algo más? ¿Protegen a Roldán? ¿Por qué dilatan tanto el dolor de todos nosotros?”.
«Desde el primer día hicieron todo mal»
Para la mamá de Lía, hubo una cadena de negligencias judiciales desde el comienzo del caso. “Si nosotros no hubiéramos salido a las calles a pedir justicia, ella hoy sería una víctima más. Si las cámaras de la carnicería Pampa Mix no hubiesen funcionado y esas grandes personas no hubieran aportado evidencia, este hombre que pasó en rojo, a más de 100 km por hora, y usando el celular, estaría libre de culpa y cargo”, aseguró.
Recordó que la velocidad permitida en esa zona era de 60 km/h, y que el impacto fue devastador: “Destruyó su cuerpo por completo y lo siguen premiando dejándolo en su casa”.
Alejandra exigió que se fije la fecha del juicio “antes que finalice agosto” y sostuvo que la muerte de su hija debe ser juzgada como homicidio simple con dolo eventual. “Todo está dado. Él decidió no frenar, no esquivar y matar a mi niña. Hace seis meses yo la tenía en casa. Hoy solo la veo en las pantallas LED de las calles de Santa Rosa”.
«Estoy rota, no loca»
Cerró su mensaje con una advertencia: “¿Qué tengo que hacer? ¿Encadenarme en el Poder Judicial? ¿Quedarme a dormir ahí? No duden que ya perdí mucho y por mi hija voy hasta el fin del mundo. Solo soy una mamá que no está loca, estoy rota en mil pedazos. ¡Quiero un juicio ya!”.





