Santa Rosa y Buenos Aires (2b)- La tormenta de Santa Rosa pegó fuerte y dejó postales insólitas en varias provincias. En plena Ruta 5, muy cerca de La Pampa, entre Carlos Casares y Pehuajó, un micro de la empresa Plusmar terminó en la banquina y quedó varado en medio del agua.
El saldo: 40 pasajeros rescatados en lancha y trasladados a destino en otro colectivo. Por fortuna, no hubo heridos ni víctimas.
«Una ráfaga nos sacó de la ruta», reconoció el chofer, que llevaba el micro rumbo a América, en el límite con La Pampa. La lluvia, el viento y la escasa visibilidad fueron una trampa imposible de sortear.
«Veníamos despacio porque la lluvia era muy intensa. Decidí frenar porque el clima estaba imposible», relató el conductor en diálogo con Radiomas Daireaux.
El episodio no fue aislado: el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alerta amarilla y naranja para 12 provincias, donde se esperan tormentas, vientos fuertes y lluvias intensas que complican rutas, caminos rurales y localidades del interior.
La imagen del colectivo en medio del agua es la síntesis de una tormenta que no solo lleva el nombre de Santa Rosa: también empieza a pasar factura en el corazón productivo del país.





