Santa Rosa (2b) – El Congreso no le da tregua al Gobierno más disminuido numéricamente de la historia en ambas cámaras. Ya se formalizó un pedido para sesionar el miércoles próximo en Diputados y en las próximas horas se presentará otro para abrir las puertas del Senado al día siguiente.
Será una continuidad de lo ocurrido el pasado 4 de septiembre, cuando en una sesión histórica se rechazó el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, un hecho que no se registraba desde hacía 22 años. Ese mismo día también se aprobó en Diputados la modificación del Régimen Legal de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que ahora tendrá tratamiento en la sesión del miércoles.
Además, la oposición ya adelantó que el jueves 18 de septiembre habrá una nueva convocatoria para abordar los temas pendientes, entre ellos el veto a la Ley de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que había sido publicada en el Boletín Oficial el viernes pasado.
Esa norma, que establece la redistribución de los ATN a las provincias de forma “automática y diaria”, fue aprobada por una amplia mayoría en el Senado el 10 de julio (56 votos a favor y uno en contra). Luego pasó a Diputados, donde obtuvo 143 votos afirmativos y 90 negativos, pero no alcanzó los dos tercios necesarios para insistir con la sanción. El 18, la oposición volverá a la carga.
En la sesión del Senado prevista para el jueves próximo a las 11 también se espera avanzar con temas que habían quedado pendientes del 11 de septiembre, cuando se dio por concluida la reunión: la modificación del Régimen de Retiro Anticipado previo a la jubilación para la planta temporaria del Senado con más de seis años ininterrumpidos de antigüedad, y la ratificación de dos convenios internacionales.
Uno de esos acuerdos es un protocolo de enmienda con Francia para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal; el otro, un convenio con Austria con idénticos objetivos.
El clima parlamentario anticipa semanas calientes: con el oficialismo en minoría y los gobernadores jugando fuerte en defensa de los recursos provinciales, cada sesión se convierte en una pulseada directa con la Casa Rosada.





