Santa Rosa (2b)- Un informe del INDEC sobre las exportaciones argentinas del primer semestre de 2025 mostró lo que ya es una constante: la región Pampeana concentra el grueso de las ventas externas, pero con números cada vez más desparejos. En ese escenario, La Pampa creció un 2,8%, aunque su peso relativo dentro del total sigue siendo bajo.
Con una participación del 70,2% en las exportaciones nacionales, la región Pampeana apenas avanzó un 0,4% interanual, confirmando que el motor histórico de las ventas externas empieza a mostrar signos de enfriamiento. La provincia de Buenos Aires explicó más de la mitad del bloque con la industria automotriz y el complejo oleaginoso; Córdoba tuvo una mejora marginal; Santa Fe retrocedió por la caída de subproductos agroindustriales.
En contraste, Entre Ríos sorprendió con un salto del 16,5%, mientras que La Pampa logró mejorar, aunque con incidencia reducida: sus ventas externas no mueven la aguja del total, pero reflejan el aporte de un entramado productivo diversificado en cereales y manufacturas alimenticias.
Entre gigantes
El panorama deja a la provincia en un lugar incómodo: crece más que Buenos Aires o Santa Fe, pero sin capacidad de torcer la balanza en un bloque pampeano que sigue dominado por los grandes exportadores. Aun así, el dato no es menor: en un semestre donde la región apenas se sostuvo, La Pampa mostró que puede empujar hacia arriba.
El contraste llega con otras zonas del país. La Patagonia, con un alza del 15,6% y Neuquén como estrella petrolera, confirma que los hidrocarburos son el motor del sur. San Juan, en Cuyo, también escala posiciones con la minería. En ese mapa, La Pampa aparece como un jugador chico, pero con la capacidad de sostener crecimiento incluso en un contexto de enfriamiento regional.





