Buenos Aires (2b) -El presidente Javier Milei estableció una dura distinción entre la inmigración y lo que definió como una «invasión», al asegurar que si los inmigrantes no se adaptan a la cultura del país anfitrión, se convierten en una amenaza para la sociedad que los recibe.
Según supo Noticias Argentinas, durante una entrevista con el podcast francés 21 News, el mandatario condicionó la libre circulación de personas a dos factores clave. El primero, la inexistencia de un Estado de bienestar, ya que si lo hay, «hay algunos que pagan y otros que se benefician».
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